Mientras se acercaba al lugar, y ahuyentaba los perros, fue descubriendo horrorizada el cuerpito desmembrado de una criatura y dándole comienzo a una espeluznante historia que aún está lejos de dilucidarse.
Marta, casi en estado de shock, recurrió de inmediato a un municipal que trabajaba en el lugar y este alertó a las autoridades, mientras, otros habitués del lugar se acercaron a rodear los restos del bebé descubierto conformando una tétrica escena mortuoria.
La escena del crimen, según testimonios directos, se componía, por un lado, de un bebe ya formado y limpio, con el cordón umbilical expuesto pero sin broche, y cuyo cuerpito se encontraba parcialmente mutilado por los perros, y, por el otro lado, a poca distancia, una bolsa roja rota, ensangrentada, que mostraba insumos hospitalarios y apósitos ensangrentados, y que se hallaba junto a otras bolsas de residuos patológicos.
Así llegó la policía, que, inmediatamente, llamó al fiscal, quien definitivamente dispuso una larga serie de diligencias que terminaron cuando ya había caído el sol.
Esa noche, larga y angustiante para muchos de los involucrados en el descubrimiento, la fiscalía se concentró en diagramar los pasos a seguir para esclarecer el hecho.
En base a la escena, lo primero que se dispuso fue tratar de determinar las circunstancias de la muerte, verificar el origen de los residuos y averiguar de qué forma llegaron las bolsas al lugar.
De este modo, se realizaron operativos en distintos establecimientos para cotejar los números de lote de los insumos disponibles y los encontrados en la bolsa en el basural, diligencia de la cual habrían surgido coincidencias con el hospital San Antonio, pero que, según lo investigado, no indicarían que procedieran de allí.
Al mismo tiempo, se indagó sobre cuáles eran las unidades recolectoras de residuos que podrían haber descargado en el lugar y cuáles fueron sus recorridos ese día, constatándose que quien descargó en ese lugar no es quien regularmente recoge los residuos patológicos y los quema en el mismo basural.
Cabe destacar, también, que en el basural descargan tanto unidades municipales como privadas de distinto origen, quienes ingresan libremente y proceden por su propia cuenta.
Por otra parte, a los efectos de determinar el origen del bebé, la fiscalía dispuso la compilación de todos los casos de embarazo atendidos en distintos puntos de la ciudad, para así chequearlos individualmente y dar con quien ya no está embarazada y no registra parto alguno.
En el ínterin, surgió de la pericia forense que la criatura habría nacido viva y luego habría sido muerta intencionalmente, mientras que se iban descartando otras versiones.
De acuerdo a las ultimas averiguaciones realizadas, no hay indicios que ayuden a conocer la identidad de la madre, no hay certeza de cómo llegaron las bolsas al lugar, ni de donde procederían, mientras que el fiscal solicitó a los medios pedirle a quienes tengan datos sobre la madre por favor los acerquen a la fiscalía, ya que es muy difícil avanzar en las investigaciones si la sociedad encubre el horrendo hecho.
Entretanto, el cuerpito de la criatura descansa solitario y anónimo en el frigorífico de la morgue local, donde el forense habría completado toda la toma de muestras, mientras que la Municipalidad ya habría puesto a disposición de la fiscalía el cementerio local.
En dialogo con la prensa, el fiscal a cargo rescató la Biblia y la historia de El Cirineo y de Poncio Pilatos, conminando a la sociedad a imitar el compromiso del primero y no el egoísmo y la indiferencia del segundo.
Gualeguay21

















