Los acuáticos brigadistas decidieron dirigirse hacia la zona del Arroyo del Tala, donde estos piratas ya habían desvalijado una casa de un productor ganadero, pero insatisfechos con el botín malhabido, pensaban seguir pirateando dado que también tenían la necesidad de cuatrerear un animal vacuno, ya que la boda del próximo sábado lógicamente para sus malvados razonamientos, no se iba a realizar sin una vaquilla con cuero, para que la festichola de amor sea completa. La pesquisa policial no tardo en arrojar los resultados esperados, puesto que al cabo de una hora, previo de haberse los brigadistas apostados estratégicamente en un corte de agua, conocido como “zanja del pavón”, que une los Ríos Gualeguay con el Pavón, observan que venia navegando placenteramente una canoa con motor, justo hacia el lugar de la redada policial fluvial. Es así que para los cuatreros de la nada apareció el largo brazo de la ley para interceptarlos, deteniendo dicha embarcación, amarrándola en la costa ribereña, donde ya a simple vista se veía que traían tapado con una lona un buen bulto, unas vez que se los hizo descender de la canoa por cuestiones de seguridad, se identificó a los tres masculinos, siendo todos mayores de edad, oriundos del Ex Puerto de Gualeguay, resultando ser Silverio Roberto, Rubén Norberto -padre e hijo- y Cristian Eduardo, los cuales transportaban disimuladamente dentro de la canoa, entre varios pescados en la parte superior, un animal bovino ya faenado, siendo este una vaquillita, sin marca liquida visible, abierta a la mitad desvicerada. La clara evidencia del grave hecho calificado por el Código Penal, hizo que se redujera a los piratas isleños, para trasladarlos reducidos con su preciado tesoro para el ahora casamiento frustrado. Una vez en destino, se le comunico al siempre atento fiscal Ignacio Telenta, sobre el procedimiento en flagrante delito, quien dispuso que se traslade a los tres cuatreros hacia la Jefatura Departamental quedando momentáneamente detenidos, por incurrir en el delito de Abigeato, como asimismo proceder al formal secuestro de la embarcación, con todos sus efectos, mas allá del bovino carneado y los pescados, para darle intervención al medico veterinario para su respectivo informe por la carne secuestrada. Posteriormente ya en Jefatura, uno de los aprehendidos, tenia una importante suma de dinero -$ 3500-, aparentemente obtenida producto de lo robado en la vivienda violentada en la isla, pero eso sera producto de la investigación en curso, lo cierto es que la novia deberá esperar sentada hasta que su Romeo recupere la libertad para obtener el “si” en el altar, en razón que para estas horas una nueva comisión policial a cargo del fiscal Telenta zarpó viento el popa desde Puerto Ruiz en procura de recuperar todos los elementos robados en el puesto islero, ya que se cuenta con datos precisos donde los hicieron moneda fácil.
Policía de Entre Ríos

10 septiembre, 2026 2:21 am/
Cuando quienes lucimos canas éramos chicos, el palo borracho era un árbol muy simpático, fruto de...
















