Como advertimos en su momento, los tiempos reales no son los burocráticos, y estos tiempos cuestan vidas.
Antes de ayer, un operativo permitía continuar a aquellos que conducían sin casco si tenías los papeles en regla…
Ayer, un gurí inocente volvía a su hogar en bicicleta por la peligrosa Av. Illia…
Ayer, una niña de quince, en moto y sin casco, llevaba a su amiga a la casa…
Hoy, ambos, están complicados y con pronóstico reservado…
Dos vidas inocentes, dos víctimas más que engrosan la larga y negada lista, y un sistema encaprichado en no cambiar…
La semana pasada advertíamos sobre esta situación logrando una tibia repercusión… esperamos que esta vez, quienes desestimaron el tema por no considerarlo importante y urgente, se sumen y tomen cartas en el asunto…
Mientras tanto, recemos por esas dos vidas comprometidas y, si podemos, hagamos algo más…
Solo de nosotros depende…
Norman Robson para Gualeguay21

















