Es de público conocimiento que, a partir del nuevo gobierno nacional, la situación económica general ha reducido sensiblemente los recursos presupuestarios en todos los ámbitos del Estado, sea éste nacional, provincial o municipal. Ésto ha obligado a los gobiernos a adoptar medidas que antes no se tomaban. En este caso, la caída de la matrícula en una escuela secundaria obligó al cierre de dos divisiones. Esto subleva a los docentes, quienes verían una flagrante violación del derecho a la educación, pero se desconoce qué pasó para que caiga la matrícula, o que pasó con esos alumnos que deberían estar asistiendo a esa escuela.
En la mañana de ayer lunes, docentes y familiares realizaron un abrazo simbólico a la Escuela Secundaria N° 14 Francisca Herrero de Manauta en reclamo por el cierre de las divisiones B de 4to. y 5to. año por parte de la Dirección Departamental de Escuelas. Éstas estaban previstas para el turno tarde, mientras que las divisiones A reciben alumnos de mañana. La decisión de la nueva gestión al frente de la Departamental local obedeció a que la cantidad de alumnos era insuficiente para dividir esos años en dos turnos, y prefirió concentrarlos en una sola división cada uno, ambas de mañana.
El reclamo esgrimido por los docentes se funda en que la educación es un derecho y muchos de los alumnos no pueden asistir a clases en uno u otro horario porque estos adolescentes de 16 y 17 años deben quedarse en la casa cuidando a sus hermanos, o bien deben salir a trabajar. Acompañaron esta manifestación gente del sindicato docente Agmer, y militantes locales ambientalistas y de derechos humanos.
Según se pudo saber, en este esquema, los años 4to. y 5to. totalizan una matrícula de 21 alumnos, los cuales estaban asistiendo a clases mientras se llevaba a cabo el reclamo. De este modo, cada año tiene un promedio de apenas unos 10 alumnos por año, mientras que si éstos se dividieran en dos divisiones, el promedio sería de 5 por cada una.
Ahora bien, los grandes interrogantes sin respuesta que arroja esta situación son: cuántos alumnos expulsó la falta de un turno por la tarde y si de haberlo dejado alcanzaría la matrícula para ocupar aulas completas. De no ser así, sería importante saber a qué se debe la caída de la matrícula, qué motivó esa evidente deserción de alumnos, y qué se ha hecho desde la escuela y la Departamental frente a tan grave situación?
Más allá de esta manifestación, y de estas preguntas sin respuestas, lo que preocupa a los gualeyos es la política de ajuste del gobierno entrerriano realizando recortes al servicio de educación en lugar de a otras áreas de la política menos importantes.
Norman Robson para Gualeguay21


















