Restituir la unidad en esa dimensión interior me permite invitar al otro a habitar el hogar de mi ser, sin temer dejar de ser quien soy, ni proponer al otro que se modifique. Así la interacción de enriquecimiento en el intercambio será una verdadera celebración del encuentro con lo humano, que expresa lo divino en la diferencia en la que D-s nos creó. Es en la diferencia del ser donde creamos y recreamos el mundo y nuestra existencia dentro de él, desde el origen y destino de nuestra diferencia en el hacer.
Rabino Sergio Bergman

14 septiembre, 2026 12:59 am/
Según el Doing Business elaborado por el Banco Mundial, y compartido por el CIPPEC, Argentina, por...
















