La Policía de Entre Ríos es la fuerza de seguridad de todos los entrerrianos, cuyo deber es proteger la vida, los bienes y los derechos de las personas, así como también prevenir delitos, manteniendo siempre el orden público en todo de acuerdo a la ley vigente. Es por este deber que sus caídos son nuestros caídos, y es por ello que la ciudadanía participó siempre de sus homenajes. Tal es así que, hasta hace unos pocos años atrás, a los actos por el Día de los Policías Entrerrianos Caídos en Cumplimiento del Deber, el periodismo local era invitado a acompañar y, a través de ellos, participar a toda la comunidad.
En aquellos días acompañábamos a la fuerza en el Cementerio, donde dejaban su ofrenda, y en el acto en Jefatura. Hacíamos notas a algún jefe, retirado o familiar de algún caído, y, de ese modo, le transmitíamos a la sociedad qué ponían en juego los policías en sus funciones. Es más, esto era así, también, el 6 de marzo, Día de la Policía de Entre Ríos. Aquella relación de la Policía con la comunidad y el periodismo como interlocutor era tal que, incluso, agasajaban a los periodistas en su día en una cena de camaradería. Sin dudas, el ánimo era acercarse a los vecinos, a quienes se deben, o se debían.
Por último, es de destacar que se desconocen las razones de este cambio, de este divorcio con la comunidad. Se desconoce si obedece a una estrategia de los altos mandos, a la indiferencia de los mandos territoriales, o a alguna otra razón. Tal vez la respuesta se encuentre en la realidad actual, o en las ausencias de hoy, o en la misma foto que acompaña esta nota.
Más allá de todo esto, por nuestra parte, y me atrevo a hablar en nombre de la comunidad, nuestro profundo homenaje a nuestros policías caídos, una oración por ellos, y nuestro compromiso de no dejar que sean olvidados.
Norman Robson para Gualeguay21


















