Por lo tanto, el primer desafío es pedagógico: explicar que acá hay unos valores en acción que nos convierten todo el tiempo en ciudadanos, no solo cuando votamos. Este trabajo pedagógico se construye siempre con éxito si es mediante la ejemplaridad: es viviendo en los valores que se proclaman y enseñan. Además, no sucede necesariamente en el ámbito académico, sino que también se realiza en lo publico en la medida que existen referentes sociales que encarnan valores comunes a todos. Esto, con el tiempo y el ejercicio, nos permitirá pasar de una democracia formal a una democracia real en la que el pueblo finalmente asuma que debe ejercer su poder.
Respecto de este tema, hay una parte del poder que es representado y delegado, pero hay otra parte que remite al “poder hacer”. Esta noción de democracia real conduce a las personas a una participación también real y concreta. Ingresarán así a la práctica de su condición de ciudadanos.
Fragmento del libro Manifiesto cívico argentino. Virtudes ciudadanas
Rabino Sergio Bergman

16 septiembre, 2026 12:09 pm/
En el Plan Estratégico del 2000, requerido en el marco de la Defensa Costera, en los...
















