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Entre Ríos está entre las provincias con más casos de leishmaniasis. ¿Qué es?

En enero de este año, en Washington, en vísperas del primer Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a los gobiernos a brindar atención integral y universal a los millones de personas afectadas por estas enfermedades relacionadas con la pobreza en las Américas. La provincia de Entre Ríos, junto a sus similares de Misiones, Corrientes, Formosa y Santiago del Estero, son las que presentan más casos de leishmaniasis cada año. 

Según lo informado por la OPS, la leishmaniasis, junto a la lepra, el dengue, la esquistosomiasis, la rabia humana transmitida por perros, la sarna, la enfermedad de Chagas, los parásitos intestinales y el tracoma es una de las más de 20 patologías presentes en la región, donde se las conoce como enfermedades infecciosas desatendidas, y que ponen en riesgo la salud de más de 200 millones de personas.

La leishmaniasis visceral canina es una enfermedad grave que puede afectar tanto a animales como a seres humanos, y que es producida por un parásito microscópico llamado Leishmania Chagasi. Según la Organización Panamericana de la Salud, cada año, en promedio, se registran 3.500 casos con una tasa de letalidad del 7 porciento. Se ha detectado la enfermedad en 13 países de la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Si bien la enfermedad se solía localizar en el entorno rural, con el tiempo hubo una transición epidemiológica con un aumento de casos en áreas urbanas. En Argentina, se ha descubierto que las provincias de Misiones, Corrientes, Formosa, Santiago del Estero y Entre Ríos son las que presentan más casos cada año. Durante el periodo de 2018/19, se notificaron 239 casos en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, donde más del 60% provenían de estas provincias.

Contagio

La infección se produce a través de la picadura de un insecto volador llamado flebótomo que actúa como transportador del parásito Leishmania. El flebótomo es más pequeño que un mosquito y tiene el cuerpo cubierto de vellosidades. A diferencia de los mosquitos que se desarrollan en el agua estancada, los flebótomos se desarrollan en la materia orgánica y requiere de un ambiente oscuro, húmedo y fresco para reproducirse.

Este insecto tiene su máxima actividad al atardecer y por la noche, cuando pica a los perros y a los humanos transmitiéndoles la enfermedad.

Síntomas

En el perro, los síntomas más comunes son: lesiones en la piel, tales como úlceras que no cicatrizan, pelaje opaco, crecimiento exagerado de las uñas, así como adelgazamiento, fiebre irregular, agrandamiento de hígado y bazo, inflamación generalizada de los ganglios y anemia.

Los animales infectados son el principal reservorio de la enfermedad, ya que pueden albergar al parásito durante toda su vida. Incluso pueden permanecer durante meses sin manifestar ningún síntoma de la enfermedad y a pesar de ello contagiarla a otros perros o a seres humanos.

En las personas, la leishmaniasis visceral se presenta con síntomas tales como: adelgazamiento, fiebre irregular y agrandamiento de abdomen. Si no se proporciona a tiempo el tratamiento adecuado puede ocasionar la muerte.

Prevención

Algunas recomendaciones preventivas apuntan al cuidado de las mascotas y contemplan el uso de productos con efecto repelente e insecticida, como pipetas o collares, mientras que, en algunos países, la vacunación es una recurso complementario.

Gualeguay21

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