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Una consultora abordó el escenario provincial del crédito privado como factor de desarrollo y distinguió cuáles fueron las ciudades que, en el 2024, crecieron y cuáles se quedaron rezagadas. Para ello, este informe considera que el acceso al crédito es una ventana para entender qué territorios están preparados para crecer y cuáles necesitan más atención desde las políticas públicas.
De acuerdo al informe, en Entre Ríos, el dinamismo financiero expone las asimetrías del desarrollo local, mostrando brechas muy altas en la distribución del crédito entre unas y otras ciudades, que no necesariamente responden a su tamaño, sino a otros factores, como empleo, formalidad, niveles de ingresos, dinámica inversora, etcétera. En otras palabras, la recuperación del crédito en la provincia, desde 2024, muestra ritmos de crecimiento desiguales.
De ese modo, mientras algunas ciudades consolidan su capacidad de atraer financiamiento, otras siguen atrás, evidenciando que no todas las economías locales están en condiciones de aprovechar el ciclo expansivo. Aunque el dato no distingue entre préstamos de consumo, inversión o vivienda, sirve como termómetro para medir el pulso financiero de cada ciudad. En otras palabras, donde crece el crédito, algo se está moviendo y donde se estanca, invita a mirar más de cerca.
Por lo tanto, conocer qué zonas están recibiendo más préstamos, y cuáles menos, no es solo un dato financiero: es una herramienta para diseñar políticas de desarrollo territorial. Por ejemplo, la consultora señala que ciudades como San Salvador y Tala multiplicaron por más de 6 los préstamos al sector privado entre enero 2024 y marzo 2025, mientras que Diamante, Federal y La Paz lo hicieron por más de 5.
En cambio, en ciudades como Victoria, Crespo, Villaguay y Gualeguaychú también creció el crédito, pero a un ritmo mucho más lento, con aumentos de entre 3,3 y 3,6 veces.
A moneda constante, todas las ciudades de la provincia vieron incrementar el crédito, pero mientras en un grupo el financiamiento a precios reales creció entre 120 y 200 porciento, en otro grupo creció menos de 60 porciento, por debajo del promedio provincial del 70 porciento. Según este trabajo, el 46 porciento de los montos están asignados al sector productivo y 54 porciento a otras modalidades, consumo principalmente.
Para tener una foto completa del dinamismo financiero de cada ciudad, se combinaron 2 datos: el crecimiento del crédito, que habla de la situación actual, y el monto per cápita, que habla de la situación más estructural.
Por último, Colón y San Salvador son las mejores ubicadas, con niveles de crecimiento en el ciclo actual muy superiores al promedio y con altos saldos de créditos por habitantes. Pero no todas se comportan igual. Victoria, Gualeguay, Villaguay y Concordia, aparecen más rezagadas, con bajos niveles de crédito por habitante y además crecieron muy poco.
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