El acto en sí
En este sentido, más allá de la ley y los reglamentos, hay formas que, entiendo, se deben conservar, indistintamente de la ideología política que se profese, razón por la cual considero que acompañar con una batucada un evento tan caro a la democracia local no era el adecuado, al igual que tampoco considero adecuado el uso de remeras con leyendas políticas por parte de los ediles, en lugar de los atuendos formales tradicionales.
En definitiva, desde este humilde punto de vista, remeras y batucadas dentro del recinto del Honorable Concejo Deliberante no solo son de mal gusto sino que proyectan un concepto de poca consideración institucional por ese organismo.
El video
El video de 5 minutos presentado por el intendente antes de su discurso fue una serie de imágenes fotográficas, algunas del 2010, mostrando la obras de pintura y decoración realizadas en edificios públicos y privados, los vehículos y utilitarios conseguidos, y las calles asfaltadas.
Del mismo modo, el video muestra muchos cortes de cintas, más flores, otros carteles, algunos juegos infantiles, más pintura, más decoración, el correo, muchos logos y eslóganes, mucho carnaval, espectáculos, logros deportivos, más marketing, la terminal, y cerró con el típico Vamos por Más.
La impresión final fue de vacío. Vacío de políticas de estado. Nada de desarrollo genuino ni de mejora real y sustentable de la calidad de vida de los ciudadanos.
El discurso
El discurso de 20 minutos ofrecido por Erro dejó la misma sensación final que el video, ya que el 50% de la alocución la dedico a repasar, y magnificar, lo hecho, no solo el año pasado sino en años anteriores, el 30% del mismo lo quemó atendiendo a sus adversarios políticos, y el resto intentando convencerse de que va a hacer lo que ya sabe que no va a poder hacer.
O sea, el mismo vacío de contenidos trascendentes, más la incertidumbre de un futuro preocupante, sin beneficios ciertos ni soluciones concretas.
Una perla
La intensión de crear una Guardia Urbana, una fuerza de seguridad que responda al gobierno municipal, desnuda no solo el poco respeto por las fuerzas públicas instauradas sino que esboza una preocupante ideología antidemocrática.
Norman Robson para Gualeguay21

















