Esto, con el tiempo y el ejercicio, nos permitirá pasar de una democracia formal a una democracia real en la que el pueblo finalmente asuma que debe ejercer su poder. Respecto de este tema, hay una parte del poder del pueblo que es representado y delegado, pero hay otra parte que remite al “poder hacer”. Esta noción de democracia real conduce a las personas a una participación también real y concreta. Ingresarán así a la práctica de su condición de ciudadanos.
Me pregunto si tengo claramente definido que los grandes problemas muchas veces se resuelven con pequeñas soluciones. Así les propongo encuadrar un problema concreto y real en una dimensión más acotada que este en mi entorno próximo y frente al cual tengo posibilidades reales de solución. Una de las tareas pendientes en nuestra ciudadanía activa es desagregar nuestros grandes temas en los más pequeños para calibrar el abismo entre intenciones y soluciones reales.
¿Cuál es el gran problema que te propones resolver en la más pequeña escala de solución?
Rabino Sergio Bergman

















