Es lamentable lo que muchos entrerrianos vivimos con la obra social IOSPER, nosotros, sus afiliados y sin los cuales esta otra social no existiría, solicitamos diferentes cosas, no por capricho sino en favor de nuestra salud, avalados por supuesto, por los correspondientes profesionales.
De modo que se supone que la función de IOSPER es garantizar que nuestros pedidos sean escuchados, tenidos en consideración y, por supuesto, solucionados.
Sin embargo esto no siempre ocurre de este modo, ya que dicha Obra Social decide darnos lo que solicitamos cuando ellos lo consideran necesario, o cuando creen que nuestra necesidad de salud no va a perjudicar su patrimonio.
El IOSPER siempre pone un pero para todo, pero no duda al momento de aumentar el valor de las cuotas, las ordenes, o disminuir el número de órdenes que gozamos los afiliados por mes.
Es ahí donde IOSPER está por encima de la salud de nosotros, los afiliados.
En mi caso, y como muchos de los que tenemos esta enfermedad, Epilepsia, el IOSPER se lava las manos ignorando la situación, como siempre, incumple con todo, y nos obliga, a los afiliados, a aceptar sus criterios y normas, y si nos queremos quejar, nos hacen callar la boca como pasa en los gobiernos de facto.
Para citar un ejemplo de esto, al solicitar una medicación para mi tratamiento, la primera respuesta fue que la misma estaba fuera del vademécum y, por lo tanto, ellos podían negarse a dármela.
El único modo de que reconociera el 100% de cobertura de la medicación era que yo presentara un certificado de discapacidad, el cual en mi caso no es necesario.
A la hora de reclamar te censuran, te sacan con la policía y te hacen sentir un criminal.
Así es como nos tratan.
Llevo varios años luchando con esta situación, pude lograr terminar de cursar mi carrera a pesar de las convulsiones, pero he llegado a un momento de mi vida donde todo por lo que he tenido que pasar ha ido dejando huellas en mi salud.
Es por eso que, luego de someterme a diferentes evaluaciones psicopedagógicas, psicológicas y neurológicas, el equipo médico que me trata ha podido constatar un deterioro cognitivo que se suma a mis crisis epilépticas, razón por la cual decidieron realizar una derivación al Instituto Fleni de la Cuidad de Buenos Aires, el lugar óptimo y con los recursos necesarios para tratar mi situación.
Todos los informes correspondientes a resonancias y encefalogramas fueron presentados en el IOSPER así como también los informes del psicólogo y psicopedagoga tratantes con el objetivo de lograr la derivación a ese instituto.
Ante este pedido, IOSPER denega dicha derivación, poniendo como condición que se me derive, en primera instancia, al Hospital de Clínicas.
Sin formas de poder protestar ante esa decisión, decido hacerme presente en el hospital el día y la hora impuesta por IOSPER, el lunes 18 de febrero de 2013 a las 14hs.
Llegado ese momento y ya en el hospital, me entero por la secretaria del lugar que los médicos desconocían totalmente esa derivación, de modo que no había sido reservado ningún turno para que se me atienda.
Apelando a la generosidad del personal y de los médicos del Hospital de Clínicas me atendieron sin turno, dos médicos en simultáneo toman mi caso, pero a la hora de pedir los estudios que consideran necesarios, me entero que en dicho lugar no cuentan con los equipos para evaluarme.
Luego de estar dos días en la ciudad de Buenos Aires, y sin respuestas a mi situación, vuelvo a Paraná con las manos vacías y con la esperanza de que en algún momento pueda volver a hacerme los estudios que los profesionales requieren para comenzar a tratarme.
Lo que me genera impotencia es que a pesar de que IOSPER puso condiciones que no se podían refutar, y del cansancio que genera en mí, vivir estas idas y vueltas, igualmente puse todo de mi para asistir al Hospital de Clínicas, incluso habiendo convulsionado el día anterior al viaje.
IOSPER sigue manejándose con imprudencia y sin ningún respeto por sus afiliados.
Pregunto ¿Es esta la manera en que debería manejarse el IOSPER? ¿Es esta la manera en que se ocupa de garantizar la atención médica de sus afiliados?
Debido a que en mi Obra Social nadie se hace cargo, se desconocen las causas y los culpables del porque no se concretaron los turnos en el lugar al que ellos me mandaron, hoy decido apelar a este modo de manifestarme, con el deseo de poder ser escuchado. IOSPER hace caso omiso a lo que necesito, deja de lado la salud de sus afiliados, para velar por su economía.
Ahora nuevamente tengo que presentarme al Hospital de Clínicas, que a pesar de contar con buenos profesionales como en la mayoría de los hospitales en la Argentina, no cuenta con los medios necesarios para evaluar problemas neurológicos, y es por este motivo que el grupo de profesionales que me trata, conociendo estas situaciones, optan por el instituto Fleni para que allí se me evalué teniendo en cuenta que ellos si cuestan con los instrumentos necesarios para este caso en particular.
Tengo muy en claro que IOSPER no posee convenio con este lugar, pero solo estoy pidiendo algo que se me debe dar por ley.
La Ley Nacional de Epilepsia en su artículo 4º claramente expresa que “El paciente epiléptico tiene derecho a recibir asistencia médica integral y oportuna”.
Y es esto lo que hoy día necesito, que se me asista de modo integral y en un lugar que cuente con los recursos que mi caso necesita de forma urgente, ya que llevo más de 7 años conviviendo con esta enfermedad y sufriendo sus efectos.
Esto no es un capricho, es una NECESIDAD certificada medicamente y un DERECHO contemplado en la ley.
DNI 31.031.240

















