En gran parte de la provincia los acumulados no superaron el 30% del valor estadístico. Son frecuentes marcas del orden de los 30 mm ó 40 mm para el total del mes; aunque no son pocas las localidades que quedaron por debajo de esta marca.
En general el déficit pluvial fue más marcado desde los departamentos del centro hacia el sudoeste, es decir, convergiendo hacia la zona núcleo, donde las precipitaciones fueron muy escasas.
La estabilidad estructural, que ha dominado gran parte de la atmósfera del sudeste de Sudamérica, desde finales del mes de diciembre se asemeja a lo sucedido en diciembre enero de la pasada campaña. Sin embargo en esta ocasión, el acopio de reservas y la sobreabundancia de lluvias en el último semestre del 2012 ha resultado un factor decisivo.
El comportamiento térmico fue típico del mes de enero, es decir con un rigor importante en las temperaturas máximas aunque sin que se concreten apartamientos destacados respecto de los valores normales. Las jornadas más cálidas quedaron disimuladas en el promedio mensual. Las temperaturas mínimas en general aportaron un alivio, dado que se mantuvieron cercanas a los valores normales o incluso se experimentaron desvíos negativos. Hubo muchas jornadas con circulación del este que generaron noches más frescas, lo cual dentro de un contexto donde el agua no abunda puede considerarse un indicador benéfico. Es decir, el estrés por falta de agua no se vio fortalecido por el estrés térmico.
Estado de las reservas hídricas al 06/02/2013
El cálculo del balance hídrico para una pradera resulta en un lógico predominio de la categoría más baja de la escala, aunque esto no se refleje directamente en el estado de los cultivos.
Si solo consideramos la oferta de agua del mes de enero podemos justificar sobradamente la extendida sequía que muestra el mapa, sin embargo no se puede soslayar que gran parte de la soja fue sembrada con mucha humedad, incluso con importantes corrimientos de las fechas habituales. Si a esto le sumamos que no se ha presentado un rigor térmico destacado, es razonable considera que el mapa está planteando el escenario menos favorable.
Como se aprecia en el mapa de lluvias, la transición enero febrero dejó algunas precipitaciones, en general más generosas sobre el sudeste y noroeste de la provincia, con lluvias que pierden volumen sobre el sudoeste. Justamente del centro para el sudoeste de la provincia es donde las sementeras comienzan a sufrir el persistente deterioro que vienen sufriendo las reservas.
Las perspectivas de corto plazo no plantean una mejora en la oferta de agua. Si bien no se descartan algunas precipitaciones entre domingo y lunes, el sistema frontal que avanzará desde el sudoeste de la región pampeana, seguramente sufrirá la influencia negativa de la zona de alta presión, limitando sustancialmente sus posibilidades pluviales.
Algunos modelos de pronóstico plantean el regreso de precipitaciones más consistentes a partir del próximo jueves, es decir en la transición quincenal.
No se perfilan lluvias que superen los 20 mm entre domingo y lunes, aunque este paliativo sería bienvenido por los cultivares entrerrianos. La oferta de agua ganaría volumen entre comenzando la segunda quincena.
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