La histórica medida apunta a defender el patrimonio nacional, a la vez que significa una valiente respuesta a los manejos de la empresa española que no solo incumplió con las inversiones previstas en la concesión, peor aún, realizó maniobras de vaciamiento al remesar al exterior montos mayores a las utilidades y de extorsión al provocar desabastecimiento de combustibles en tiempos electorales.
Hacemos votos para que la expropiación encuentre el apoyo unificado de las fuerzas políticas con representación parlamentaria puesto que están en juego intereses superiores de la Nación Argentina.-
JP EVITA GUALEGUAY – 16 de abril de 2012

















