Es nuestra bandera que nos embandera y que nos convoca a todos, bajo sus colores, como los del cielo, a poder aspirar e inspirarnos en valores trascendentes.
Es por un lado, el país organizado como tal. Un Estado que debe servir al bien común. Las instituciones de la República, ese sistema político de representación, la idea federal de poder sumar en una unidad nacional la diversidad, tanto de geografías como de culturas, de sus pobladores y habitantes, que siendo ciudadanos, todos por igual, se hacen hijos, no solamente de D-s, sino de la República ante la Ley, y es la posibilidad, desde ese lugar, de soñar un porvenir, un futuro que comienza hoy, cuando la Nación es la aspiración de esta articulación de tierra, de pueblo, de cultura, de organización política, social y espiritual; para que los valores no sean solamente los que pactamos, sino los que vivimos como virtudes en esta dimensión de ser y hacer una Argentina mejor.
Rabino Sergio Bergman

















