.
Según datos oficiales extraídos del Anuario 2024 del Hospital Garrahan, de un análisis detallado provincia por provincia surge que, luego de la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos es aquella que más pacientes envía a ese nosocomio infantil, tanto para consultas como para internaciones. Ésto significa un llamado de atención a los políticos en general, y a los legisladores en particular, a la hora de conformar sus agendas.
De acuerdo a esta información oficial, surgida del seno administrativo de esa institución de salud, en 2024, se atendieron 354.299 consultas. De éstas, 291.372, un 82,2 porciento, fueron de pacientes bonaerenses y porteños, mientras que 8.350, un 2,4 porciento, fueron de entrerrianos. Terceros, lejos, los santiagueños realizaron 5.315 consultas, un 1,6 porciento.
Del mismo modo, mientras que de las 22.216 internaciones, 17.903, un 80,6 porciento, son de bonaerenses y porteños, 516, un 2,3 porciento, son de entrerrianos. Terceros, los correntinos, con 432 internados, un 1,9 porciento.
Entre Ríos solo pierde el segundo lugar en teleconsultas, ya que del total de 34.660 que recibe ese hospital, 21.484 son desde Buenos Aires, 1.816 desde La Pampa, y 1.606 desde esta provincia.
De todo esto se desprende que los gurises entrerrianos son, por lejos, los pequeños argentinos que más recurren al Garrahan después de los niños bonaerenses y porteños. Más que los cordobeses y los santafesinos. Tal es así, que éstos últimos recurren menos que santiagueños, chaqueños y misioneros.
Siendo que determinan el recurso Garrahan tres aspectos: la complejidad del caso, la oferta en la región, y, claro está, la distancia, se puede inferir que cualquier impacto que sufra ese nosocomio en su servicio público redundará, sin lugar a dudas, en los niños con la salud complicada en zonas donde las soluciones no estén a su alcance. Entre éstas, según demuestran los números, Entre Ríos.
De este modo, cualquier medida política sobre el servicio de salud pública del Garrahan impactará directamente en miles de gurises entrerrianos, en su mayoría vulnerables, determinando su acceso a la salud, sino a la vida.
Es por esto que, cuando los problemas con el Garrahan ocupan espacios en la tele, en la radio o en las redes sociales, no se trata de una cuestión lejana o ajena, pues a pocas cuadras de uno seguro hay un pequeño paciente que de ese hospital depende, o dependerá. Ésto resulta de que según los promedios, en el departamento habría unos 300 pacientes, o de que una de cada 30 familias recurre a ese nosocomio.
Norman Robson para Gualeguay21


















