Los autistas se caracterizan por enfrentar una amplia variedad de dificultades tanto en la interacción social y en la comunicación, como en la sensibilidad sensorial y las funciones ejecutivas. Esto le significa grandes desafíos en su desarrollo, educación, empleo y acceso a sus derechos. En síntesis, un autista requiere, para su inclusión, apoyo intenso, una variada asistencia profesional y entornos adaptados para acceder a una inclusiva y digna calidad de vida. Un gran esfuerzo, y tan amplio como el mismo espectro autista.
De este modo, las asociaciones civiles dedicadas a lograr esta realidad digna e inclusiva para los autistas enfrentan diversas complicaciones, en especial en comunidades pequeñas y medianas del interior del país. Por ejemplo, se destacan la falta de soluciones, de profesionales específicos, de conciencia social, de ofertas educativas y laborales, y, más que nada, falta de financiación y recursos.
En Gualeguay, ésta realidad no es distinta. No es solo que el sistema no los contempla, sino que los estigmatiza y rechaza. Criar estos gurises se torna para sus padres una tarea frustrante y angustiante. Muchas veces, todo el amor del mundo no alcanza para llevar adelante su educación, su cuidado, su rehabilitación, y su adaptación a un mundo distinto, muchas veces cruel. Ni hablar después de cumplir 18 años.
Frente a ésto nació Alas, una asociación civil gualeya que, desde hace seis años, lucha por transformar esa realidad para que cualquier chico autista pueda desarrollarse, realizarse, y acceder a una vida digna. Un desafío por cierto enorme: tener su casa, la que ya están adaptando, traer a ella profesionales especializados, y equiparla para darle a los chicos todo lo que necesiten.
Mañana, en el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, Alas se concentra en el Parque Quintana, junto al puente peatonal, para lanzar su campaña “Démosle Pelota al Autismo”, en la que invitan a donar pelotitas de tenis usadas para colocar en las patas de los pupitres en las escuelas, y así amortiguar el ruido que estos producen cuando se mueven de un lado a otro.
Norman Robson para Gualeguay21

















