Entre sus primeros mensajes como sucesor de Pedro nos decía “cómo deseo una Iglesia pobre y para los pobres”, “cuídense entre ustedes”, “cuídense los unos a los otros”. La ayuda a otros brota del amor a Dios y a los hermanos. Dios mismo quiso asumir la carne frágil de un niño pobre y nació en Belén. Quiso ser servido en los más postergados por el hambre, la sed, el frío, la soledad: “cuánto hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mt. 25).
La Colecta Nacional + x – (Más por Menos) te ofrece canalizar tu solidaridad. El lema de este año es “Confiamos en tu ayuda”. De esta manera se nos muestra que todos los proyectos elaborados serán posibles si hay aportes suficientes. Los fondos se dedicarán a tareas de evangelización y promoción humana. Esto implica apoyar proyectos de formación de agentes pastorales, remodelaciones, de salones, apoyo escolar y material educativo, emprendimientos laborales, centros de salud, y una serie de tareas que colaboran a la dignidad de las personas, familias y comunidades.
Esta Colecta se realiza este fin de semana en todas las Parroquias y Capillas del país.
Vida Consagrada
Cada 8 de septiembre se celebra la Fiesta del nacimiento de la Virgen María. Y es la fecha elegida en nuestro país para destacar la vocación a la vida religiosa masculina y femenina, a la vida consagrada.
Es una vocación en el sentido más estricto de la palabra: un llamado de Dios. Y una respuesta humana generosa y total. Es un anhelo poner la vida toda en manos de Dios, sirviendo y abrazando la pobreza, obediencia y castidad.
Como ves, no hay vida consagrada sin profundo amor a Jesús. Por eso, por más actividades importantes que puedan desarrollar, es más valioso lo que son que lo que hacen.
O mejor dicho, lo que hacen es valioso por lo que son. Son testigos del Reino futuro, nos muestran un pedacito de cielo, como contándonos de qué se trata la vida eterna en el amor y la alegría.
Las congregaciones religiosas son creadas en torno a un carisma determinado: el servicio a los enfermos, la educación, la misión, la vida contemplativa… Esos carismas son regalos del Espíritu Santo para el bien de toda la Iglesia. Es vida donada por Dios para nosotros.
Ayer se desarrolló en todo el mundo la Jornada de ayuno y oración por la paz en Siria y en todo el mundo. El papa Francisco le envió una carta al presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, en la que destaca el valor de la paz para el mundo todo: “Los líderes de los países del G-20 no permanezcan inertes ante el drama que vive desde hace ya demasiado tiempo la querida población y que corre el peligro de acarrear nuevos sufrimientos a una región sometida a duras pruebas y necesitada de paz. A todos y cada uno de ellos, lanzo un apremiante llamamiento para que ayuden a encontrar maneras de superar los diferentes contrastes y abandonen toda pretensión vana de una solución militar. Que haya, más bien, un nuevo compromiso de buscar con valentía y determinación, una solución pacífica a través del diálogo y la negociación entre las partes interesadas con el apoyo unánime de la comunidad internacional. Por otra parte, es un deber moral de todos los gobiernos del mundo alentar toda iniciativa para promover la asistencia humanitaria a las personas que sufren a causa del conflicto dentro y fuera del país”. Sigamos rezando y predicando la paz y la fraternidad. Volvamos a escuchar al Maestro: “Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”. (Mt. 5, 9).
Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Guaelguaychú y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

9 febrero, 2026 5:23 am/
Un informe realizado con los datos aportados por 40 familiares de víctimas de siniestros viales de...
















