Nuevamente detienen a menor por robo

En las primeras horas de esta madrugada, personal de la Jefatura de Gualeguay, perteneciente al comando radioeléctrico, en su recorrida prevencional observa la presencia de dos masculinos jóvenes, que transitaban por Boulevard San Juan y Ambrosetti, llevando sospechosamente de tiro una motocicleta de 110 c.c.
Al aproximarse, el personal policial se dan cuenta que uno de ellos era un menor de 13 años de edad, tristemente conocido por la autoridad policial, dado a la gran cantidad de ingresos a la departamental por distintos actos delictivos e inconductas sociales, pero primordialmente por su alta debilidad por la sustracción de motocicletas.
El rápido descenso de los uniformados, permitió sorprender en su actitud ilícita a estos diminutos seres humanos -su compinche tiene 15 años-, pero reflejos de múltiples escapes de la policía, intentan darse a la fuga emprendiendo veloz carrera, dejando abandonado su motín, pero el estado físico superior de los agentes del orden, logró evitar la acción evasiva.
Una vez reducidos estos precoces “niños”, debieron ser trasladados a lo que lamentablemente puede decirse su segunda casa, porque la real es la vía pública, por deambular de día y noche, sin la contención de afecto necesaria que se merecen, no sin antes destacar que el traslado fue urgente, junto a la motocicleta supuestamente robada ya que aun no existía denuncia formal, en razón que se tuvo que retirar los patrulleros, dado a que vecinos inescrupulosos -que seguramente tienen las mismas costumbres que los aprehendidos – comenzaron a arrojar gran cantidad de elementos contundentes, por lo que para proteger los bienes del estado provincial, la integridad física de los uniformados y de los menores aprehendidos, salieron de la zona para evitar un mal mayor.
Realizada la legal identificación de ambos menores, se pudo determinar la problemática personal y social existente, en el caso del menor, donde es llamativo no solo saber la gran cantidad de ingresos, sino sobre todo por el tipo de delitos que comete, que no es otro que su persistencia por el robo de motocicletas, máxime si se tiene en cuenta que desde el mes de diciembre próximo pasado, ya tiene en su haber seis causas en flagrancia por dicho modus operandi, más otras tres en que se encontraba sospechado, independientemente de otros hechos delictivos contra la propiedad, en síntesis en estos últimos ocho meses, tiene ingresos como el 21 de Diciembre cuando ingresó por delito de Hurto en flagrancia, siendo entregado a su tutor -no posee padres responsables-; solo a los seis días o sea el 27 de Diciembre fue trasladado por estar desarmando una motocicleta, la cual se constato que era robada; por su fuera poco a los dos días, el 29 de Diciembre fue detenido al ser atrapado conduciendo otra motocicleta robada, en ambos casos habían sido recién sustraídas; siguiendo con su incorregible conducta, como si nada fuera a detenerlo, al día siguiente el 30 de Diciembre, ingresa nuevamente por robo en flagrancia; pero ya superando lo impensado, increíblemente el 04 de Enero ya de este año, ingresa nuevamente por andar en una motocicleta recién sustraída.
Lejos de amilanarse el 01 de Febrero es aprehendido al ser sorprendido nuevamente por delito de robo en flagrancia, ya que estaba sustrayendo elementos desde un automóvil. Por ultimo queda este caso reciente donde de la investigación surge que de calle San Lorenzo a la altura del 500, la víctima de turno Joel (19), el cual había dejado estacionada su moto por unos pocos minutos, aunque sin las medidas de seguridad, que a la postre fueron propicias por estos oportunistas “amiguitos” de lo ajeno.
Es importante además, destacar que cuenta con un sin número de ingresos bajo diversas circunstancias, y que en todas las ocasiones fue puesto en conocimiento al personal idóneo del Consejo del Menor, siendo en todos los casos entregado a su tutor responsable, con la finalidad de lograr definitivamente su inclusión social, pero los resultados lamentablemente están a la vista, máxime si se analiza que luego de recibir la orden judicial de ser entregado a su tutor, nuevamente se vio envuelto en otro hecho preocupante, en esta ocasión para su salud, ya que a pocas cuadras de la Jefatura – su tutor incomprensiblemente lo dejo irse solo por la vía pública, cuando apenas habían pasado minutos de su legal entrega- fue agredido seriamente por personas que lo lesionaron en su integridad corporal, supuestamente en recriminación a hechos cometidos.
Policía de Entre Ríos
