Reflexiones extraídas del libro Ser humanos

Esto implica asumir el protagonismo que nos toca y no caer en una posición pasiva: quedar prisioneros de esas cosas que nos pasan. Porque no controlamos la mayoría de las variables que nos determinan, es cierto. Pero manejamos un bien de riqueza inaudita: nuestro ser.

 

 

 

Me gusta pensar que la humanidad es una semilla, y que esa semilla anida en todos nosotros, más allá de nuestras diferencias individuales. Esta semilla necesita agua, arte, cuidados y atención. Necesita el trabajo del jardinero. Caso contrario, jamás dejará de ser semilla.

Del mismo modo, creo que la humanidad de nuestro ser es una potencia, y debemos encarar un recorrido para que esa energía se despliegue y dé sus frutos. Debemos abonarlos, cultivarnos, esforzamos y trabajar espiritualmente.

Lo humano del ser se completa durante el viaje. Y gran parte de nuestra felicidad, de nuestra sensación de realización y nuestra fortaleza para afrontar las dificultades existenciales o del día a día, tienen que ver –precisamente– con aceptar esta idea de devenir, de proceso incompleto. En tanto humanos, no estamos terminados”.

Rabino Sergio Bergman

Compartí la noticia con tus contactos

Noticias Relacionadas

  • All Post
  • Canal
  • Galería
  • Hemeroteca
  • Lifestyle
  • Opinión
  • Podcasts
  • Política
  • Popular
  • sin categoría
  • Sociedad
  • Sport
  • Technology
  • Travel
  • Trending
logo-gualeguay-21-FINAL-gris

Periodismo independiente y comprometido desde el sur de Entre Ríos

© 2025 Desarrollo de with Estudio Lanzi