También, no prejuzgar por lo distinto ni discriminar: el tolerante no clasifica a las personas. La flexibilidad es un atributo de la tolerancia, e implica acomodarse a los cambios, adaptarse. Es distinguir lo importante y establecer prioridades. El tolerante es paciente, está dispuesto a perdonar y acepta con humildad que no todo (realidad y personas) puede ser cambiado.
Fragmento del libro «Manifiesto cívico argentino».
Rabino Sergio Bergman

















