Rectángulo Image

Un Dios que habla…. y escribe

La fe cristiana no sólo consiste en creer que Dios existe. También es certeza de su amor por todos y cada uno. Es un Dios que se hace cercano y amigo de los hombres. Él quiere comunicarse para contarnos sus planes, y lo hace de diversas maneras.

La inmensidad del océano, una montaña imponente, un atardecer despejado, los colores de las flores… todo nos habla de Dios. De manera particular ha dejado su huella en nosotros, sus hijos, creados a su imagen y semejanza. Tenemos su voz en el corazón.

 

 

 

Pero sobre todo nos habla por Jesucristo, su Palabra hecha carne. El comienzo de la carta a los Hebreos nos dice que “Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras, ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo”. (Heb 1, 1-2)

La Biblia es Palabra de Dios para iluminarnos en la fe y en la vida. No es un libro de historias sueltas, sino Historia de Salvación. Ella nos habla no de un dios lejano, distraído de la suerte de la humanidad, sino de Aquel que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. No es un ser difuso o enigmático, sino que se nos revela y nos muestra su Plan de Salvación Universal.

La Palabra “Biblia” significa “libro”. El Espíritu Santo inspiró a los autores sagrados de los diversos libros que la componen. El mismo Espíritu es el que nos asiste y ayuda para comprender hoy las Escrituras. El Nuevo Testamento nos muestra cómo los Apóstoles comprendieron cabalmente la predicación y la vida de Jesús recién después de recibir el Espíritu Santo en Pentecostés.

Hoy conmemoramos a San Jerónimo, el primero en traducir los libros de la Biblia para que todos pudieran acceder a la Palabra de Dios.

Por eso hoy celebramos el Domingo Bíblico en todo el país. Dios habla, inspira las Escrituras y nos escucha. Entra en diálogo con sus hijos. Alimentemos la fe de la Palabra de Dios.

Viajo a Roma

Durante esta semana viajaré a Roma para participar del Sínodo de los obispos que el Santo Padre ha convocado. De la Argentina somos cuatro los obispos designados. Por espacio de tres semanas estaremos dedicados a reflexionar y compartir experiencias sobre un tema que el Papa nos propuso: “La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. Te pido nos tengas en cuenta en tu oración. Especialmente para que nuestros corazones sean lugar en donde siempre resuene la voz de Jesús. Necesitamos mirar a la humanidad con los mismos ojos de Dios, y acercar a todos con alegría la Buena Noticia de su amor inclaudicable.

El Sínodo comienza el domingo que viene con una misa solemne presidida por el Papa. Desde Roma iré enviando esta columna de cada domingo y, seguramente, algunos comentarios del desarrollo de este acontecimiento tan importante. Llevo en mi corazón un montón de intenciones para rezar y pedir que nos renovemos en la fe. Con mi cariño y bendición.

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

 

× HOLA!