Sostener que cada cual es artífice de la manifestación y de la revelación de D-s a través de tu misericordia, es una posición diferente de la postura pasiva contemplativa de preguntarnos dónde está la misericordia de D-s en este mundo.
Proponemos enunciar que D-s está en la búsqueda del hombre, en lugar de que el hombre tenga a D-s como un seguro. Si algo anda mal, ya D-s lo arreglará.
Subamos la apuesta: asumamos que los hombres nos preguntamos por los hombres, algunos en nombre de D-s, otros en nombre de lo que prefieran elegir, una interpelación humana entre los humanos para saber cuán humanos nos hacemos.
Del libro «Celebrar la diferencia. Unidad en la diversidad».
Rabino Sergio Bergman

















