Cabe destacar que ese tramo se encuentra a la espera de su reparación y, mientras la Municipalidad se toma su tiempo, cubre los baches con una brosa que con el tránsito intenso dispersa un polvillo que contamina las casas, hace imposible poner a secar la ropa o cocinar, y estaría afectando a los más chicos y a los abuelos con problemas respiratorios.
Recorriendo el lugar, es fácil reconocer el problema observando la superficie de las hojas de las ligustrinas y de cualquier objeto que se encuentre a la intemperie.
Ya adentro de las casas, es llamativa la presencia del polvillo por todas las dependencias afectando, más allá de lo contaminante, la calidad de vida de la gente de la zona.
Gualeguay21

















