La legislación que regula el desarrollo de las ciudades y la actividad productiva no los tiene en cuenta. Y es una situación absurda. Los más de 7.700 arroyos de la provincia son un patrimonio valiosísimo que podría aprovecharse para crear parques y espacios verdes que mejorarían la calidad de vida de los ciudadanos, así como para potenciar el turismo y el desarrollo sostenible de la provincia. Eso se propone el proyecto Entre Ríos, entre arroyos.
“El objetivo de la ley es reconocer las microcuencas de los arroyos como unidades territoriales indivisibles al momento de planificar la actividad humana”, explica María Paula Armándola, autora del proyecto y directora del Centro de Estudios Inmobiliarios de Entre Ríos. La idea es introducir el concepto de microcuencas en la legislación provincial, para que el desarrollo urbano y productivo sea pensado a partir de los arroyos. La iniciativa es impulsada por el centro que dirige Armándola, que depende del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos.
El trabajo se plasmó en el proyecto de ley 21.207, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. Fue aprobado por unanimidad y ahora espera el tratamiento en la Cámara de Senadores. FUNDER, que apoya este proyecto desde sus inicios, ha solicitado al senador de Cambiemos Beltrán Lora, miembro de la comisión de Medioambiente, una audiencia para que Armándola pueda explicar los detalles de la normativa propuesta. Paula Armándola es una profesional solvente que colabora con la fundación desde hace años.
Cambio de paradigma
El proyecto propone la creación de parques lineales, espacios verdes que incluyen los arroyos y la tierra circundante a lo largo del curso de agua y que demandan un especial mantenimiento y seguridad. Algo que no contempla la normativa actual. Esta medida permitiría, según el Centro de Estudios Inmobiliarios, mejorar la calidad del agua, aumentar la proporción de espacios verde por habitantes e incrementar el valor inmobiliario de las zonas colindantes. “Entre Ríos, entre arroyos propone un cambio de paradigma” asegura Armándola.
El modelo de gestión por cuencas también busca mejorar la gestión de los residuos sólidos urbanos, cloacas y aguas servidas. El objetivo es que los arroyos dejen de ser el lugar donde se acumulan los desperdicios y se recupere el valor natural de estos espacios públicos.
La ley propuesta contempla que la provincia, los municipios y los organismos nacionales competentes realice un plano de cuencas de arroyos y genere indicadores que sirvan como guía para elaborar políticas ambientales en Entre Ríos. La norma también prevé la integración del programa en el Consejo General de Educación, para que se incorpore en los planes de estudios entrerrianos el estudio de la importancia de los arroyos en la provincia. “Si nuestras comunidades desconocen la biodiversidad local, sus características, las causas y consecuencias de la degradación, entre otras, la pérdida de especies; pasará desapercibida frente a nuestra mirada”, asegura el estudio del Centro de Estudios Inmobiliarios de Entre Ríos titulado Entre Ríos, entre arroyos.
Los impulsores de Entre Ríos, entre arroyos definen al proyecto como participativo. Este espíritu está plasmado en el texto de la norma que está pendiente de la votación del Senado, y también en la forma en la que se trabaja para promover las ideas en la sociedad civil. Un ejemplo es el festejo ciudadano que se llevará a cabo el 22 de julio a las 16.30 en la Vieja Usina. Se trata de un evento cultural con ferias, baile, música y gastronomía que busca el involucramiento de los paranaenses en el reclamo por un modelo de ciudad que tenga en cuenta, cuide y potencia sus arroyos.
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25 agosto, 2026 7:14 pm/
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