Tal vez aquella hubiera sido una buena oportunidad para cambiar algunas cosas, pero no se aprovecho.
Siguieron pasando y se siguió mirando al costado, haciendo como que no pasaba nada. este año puntualmente se encadenaron situaciones violentas, casi mas de “lo normal”, como queriendo avisar que había que poner un límite pronto
Lamentablemente se desaprovecho nuevamente la oportunidad.
Y al final nos exploto la realidad en la cara: LA VIOLENCIA SE INSTALÓ EN NUESTRO FUTBOL.
Un día nos dimos cuenta que los que originaban los problemas en el fútbol eran los árbitros por sus fallos equívocos: entonces decidimos sacar a los árbitros
Poco después y al ver que los problemas seguían y que los culpables eran los entrenadores, por que se equivocaban en las decisiones que tomaban: entonces decidimos sacar a los entrenadores
Al tiempo nuevas agresiones nos hicieron pensar que los periodistas con sus comentarios y opiniones fomentaban los disturbios: decidimos prohibir la entrada de la prensa
Muy pronto descubrimos que los problemas continuaban y encontramos que el origen eran los simpatizantes que provocaban disturbios desde las tribunas: decidimos jugar sin espectadores
Sorprendidos estuvimos cuando los problemas seguían, así que solo nos quedo pensar que el problema eran los jugadores: decidimos jugar al fútbol sin jugadores.
Hoy no hay árbitros, ni entrenadores, ni periodistas, ni simpatizantes ni jugadores que sean culpables de los disturbios hubo una reunión de dirigentes que termino con insultos, empujones y golpes el tema a tratar era: como seguimos???
No equivoquemos el camino, si quien guía prefiere buscar culpables usando siempre al mas débil de la cadena, vamos mal si en vez de generar cambios de fondo, drásticos y reales, solo se abocan a buscar chivos expiatorios que desvíen responsabilidades, seguramente estos problemas, que vienen de años atrás, solo irán en aumento. Los hechos así lo demuestran. El problema esta en la violencia y en los violentos, no miremos para otro lado.
Esta es la oportunidad histórica, no desviemos la atención, no culpemos a un fallo arbitral, ni a una sustitución mal hecha ni a un comentario periodístico.
Culpemos a los culpables, señalemos a los violentos, saquémoslos del deporte que tanto queremos, pero hagámoslo todos, cada uno desde su lugar.
No tengamos miedo por que si los dejamos ellos ganan y les aseguro son la inmensa minoría.
EMAS
Liga de Futbol de Gualeguay

















