Tal es el título del libro de Celia Elizabeth Alessandri Caro, Chelita para los que la quieren. Es el primero, en el cual relata sus experiencias como mujer inmigrante argentina en el noreste de España. También podría llamarse “Aventuras de una gualeya entre las chacras y Catalunia”, pues se trata de una hija de Gualeguay hoy aquerenciada en el viejo continente. La autobiografía de alguien que eligió su vida y volcó en un libro riquísimas reseñas de esa elección.
Chelita está en Roses, un pequeño pero paradisíaco municipio español de 20 mil habitantes, casi contra la frontera francesa, 160 kilómetros al norte de Barcelona, y a orillas del mar Mediterráneo. Desde allá me cuenta su historia.
Ella es la tercera hija de Darío y Gloria, de la Segunda Sección Chacras, y es hermana de nuestro amigo Pedro, el de Lo Nuestro, y de Andrea, Darío y Analía. Sí, de los Alessandri de las chacras. También exalumna de la Escuela 68 Jose Antonio Broches, y de la Escuela de Comercio, Promoción 1992.
Una gualeya como tantas hasta que Gustavo se cruzó en su vida, en un motoencuentro en el Parque Quintana, y juntos salieron a buscar la vida, hace 27 años atrás. A los dos años, en el 2000, se fueron a España. Casi enseguida llegó Luciano, lo cual les permitió nacionalizarce, y después cayó Joaquín.
En el 2007 se volvieron, tal vez extrañando, y probaron suerte “en casa”, pero no resultó. La inundación, los chicos, la salud, y la economía, entre otros, la incitaron a volverse. Y se volvió, primero sola a acomodar las cosas, y, luego, la siguió el resto de su familia.
Hoy, Chela cuenta que se encontró a sí misma en la cocina mediterránea. Que la adrenalina del bullicio y del vértigo de esos fuegos despertaron en ella la pasión y la inspiración que hacen de cada temporada un nuevo desafío, y una nueva conquista. Así confiesa que, a sus 50 años, ha logrado un grado de realización personal que nunca imaginó.
Sin dudas, esa rica historia de vida que inspiró a la Chela a compartir, en un libro, aquella vida de inmigrante en la Madre Patria, entre manteros senegaleses perseguidos y prostitutas ucranianas engañadas, a contar su experiencia de cocinera, pasando recetas, y recordando a su madre y su padre en aquellas chacras de la infancia.
Se trata de una obra en la que la gualeya hace un cóctel combinando su historia, su presente y sus sueños para relatar su experiencia de mujer y madre en Catalunia, con anécdotas del refugio de Fátima y de las guerreras de La Junquera. Bien dicen que a la vida hay que buscarla, y la Chela salió a buscarla, la encontró, la conquistó y, de eso, parió Una argentina en el fuego de la cocina de Roses Cataluña.
Quien quiera contactarse con la Chela puede hacerlo en sus redes: Instagram @celiaelizabethalessandricar,
Facebook Celia Elizabeth Alessandri, mientras que el libro se encuentra a la venta en Amazon.
Norman Robson para Gualeguay21


















