Puerto Ruíz es un paraje ubicado a ocho kilómetros del centro de la ciudad, dentro del mismo ejido, a orillas del río Gualeguay. Es un lugar donde todos se conocen, y donde hay una comisaría de Policía y un destacamento de Prefectura. A pesar de eso, unos policias se encontraron dos armas largas abandonadas junto a una canoa y nadie alrededor. Lo curioso, aparte del insólito descubrimiento, es que no saben de quienes son las armas ni la canoa. Según los propios vecinos del puerto, las versiones son otras.
En la gacetilla distribuida por Jefatura ayer miércoles, se cuenta que, en la noche del lunes 27, pasadas las 22 horas, personal de la Comisaría Puerto Ruiz, mientras “realizaba recorridas preventivas de forma peatonal por la dársena portuaria”, se encontró abandonadas dos armas de fuego, una carabina 22 y una escopeta del 16, “al lado de una canoa amarrada”, pero sin cartuchos.
Como, según la gacetilla, no había nadie cerca que acreditara su propiedad, “se procedió al formal secuestro de ambas armas con el fin de establecer su procedencia y legítimo propietario”; y cerraron el parte asegurando que “se continúa con la investigación a fin de determinar el origen de las armas secuestradas”.
Ahora bien, en conocimiento sobre lo pequeño que es el Puerto, y lo conocidos que son los vecinos, este medio consultó a algunos para saber cómo era eso de que dos muchachos habían “olvidado” sus armas y de quién era la canoa. Pero la sorpresa fue que, a cambio, se recibieron de los vecinos múltiples versiones sobre lo ocurrido, tanto o más verosímiles que el relato oficial, junto con otros serios detalles sobre los frecuentes hechos de abigeato con epicentro en ese puerto.
Norman Robson para Gualeguay21


















