Los abogados Yacucci y Colman, letrados de la Municipalidad, rechazaron ayer el pedido de refinanciación de deuda de una docente bebeficiaria y le dieron 48 horas para pagar lo que debe o la desalojarán. Pero a estos funcionarios no les importó que la venta de estas casas raye con la estafa, ni que ellos podrían ser los estafadores, pues las unidades ya se están cayendo a pedazos, les aumentan las cuotas indiscriminadamente y nadie se hace cargo.
Vale recordar que el 18 de diciembre del año pasado, apenas cinco meses atrás, el supuesto flamante barrio 100 Viviendas fue entregado a los beneficiarios con bombos y platillos, pero, a los pocos días, ya empezaron los problemas: calefones rotos, ventiladores faltantes, gritería faltante, grietas y rajaduras nuevas cada día, y hasta se desmoronó un cieloraso sobre una nena.
Aquella vez, en su discurso inaugural, la propia Intendente avisó que no habría aumentos, pero eso apenas duró muy poco, ya que no tardaron en venir las liquidaciones con aumentos.
Ahora bien, en cinco meses abundaron los reclamos por una y otra cosa, pero nadie nunca se hizo cargo. Es más, la respuesta preferida de los funcionarios fue siempre advertir que había suplentes reemplazantes.
En otras palabras, la Municipalidad no reconoce su incumplimiento, pero no duda en apretar a sus deudores, sean quienes sean, indiferentes a la crisis que se atesvies, quienes muchas veces tuvieron que poner dinero de sus bolsillos.
Norman Robson para Gualeguay21


















