Los escándalos del 100 Viviendas, del despedido de Comedores y de las tortas fritas cascotean las gestiones de Dorita y Rogelio, y estos entienden que su mejor opción es la soberbia y la arrogancia. Un gabinete de profesionales que no es capaz, siquiera, de advertir sobre los irregulares procedimientos de un gobierno; un despido por lo menos desprolijo que ni siquiera alguien se molestó en corregir; y decisiones estúpidas difundidas con total ignorancia; desnudan la incompetencia de los funcionariados y su absoluto desconocimiento político.
En lugar de corregir, lo cual en ninguno de los casos era difícil, eligieron, con su arrogante silencio, o con insólitas mentiras, llevar los escándalos a todo el país, avergonzando a los gualeyos en particular y a los entrerrianos en general.
Tan necios son que no se dan cuenta que trabajan para su enemigo.
Norman Robson para Gualeguay21


















