Segun trascendió del Concejo Deliberante local, este miércoles, el ex tesorero Gabriel Estapé y su abogado Marcelo Sánchez acudirán al ese recinto para presentarle a los concejales todos los argumentos por los cuales resulta improcedente la destitución del Tesorero, y, de ese modo, dejar agotada la vía administrativa, para luego presentar los mismos ante la Justicia para demandar al Municipio. Como nunca se escucharon explicaciones oficiales al respecto, la razonabilidad de los argumentos hacen pensar que Gualeguay terminará pagando nuevos platos rotos.
Los argumentos
1. No hubo faltante de dinero, ya que al momento del arqueo, cuando entre los documentos había un recibo a nombre del Tesorero sin justificación, ese dinero estaba reservado en la caja fuerte, la cual no fue revisada, y, ese mismo día, como parte de la rutina, se rompió el recibo de acuerdo a lo actuado. Por eso no está probada ningúna irregularidad.
2. Según el Ejecutivo, no podía hacer eso sin pedir permiso, pero por norma el Tesorero no necesita autorización, pues está facultado para ello. Por eso es nombrado por el Concejo Deliberante y no por el Ejecutivo.
3. El Tesorero no puede ser juzgado por el Órgano de Disciplina según el estatuto del empleado público, y él no lo es.
4. Entre los tres votos del dictamen del Órgano de Disciplina, uno es del mismo sumariante y otro de un concejal oficialista, de modo que el oficialismo es juez y parte.
En síntesis, no correspondía exonerar al Tesorero, pues nunca se probó desfalco ni ninguna de las irregularidades mencionadas, sino que todo se redujo a una mera cuestión técnica que aún está en discusión.
Norman Robson para Gualeguay21


















