1A las 9:05 horas del pasado viernes 30 de octubre se reanudó el juicio a Pavón y fue el turno de Sebastián Wagner, el testigo estrella de la Fiscalía en el caso caratulado “Pavón, Néstor Roberto s/Abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con homicidio calificado por alevosía, criminis causa y femicidio”. Se trata del único juzgado y condenado por el crimen de Micaela Garcia: Sebastián Wagner, quien fue ingresado a la sala con chaleco antibalas y fuertemente custodiado. Al iniciar sus preguntas la Fiscalía, el testigo interrumpió y empezó a desahogarse compulsivamente.
Wagner se comparó con Nair; reconoció que estaba allí porque se hizo cargo y porque los padres de la víctima le pidieron ayuda; les pidió perdón; y aseguró que le habían atacado como para matarlo por orden de Pavón. Luego se quebró y también dijo que quería matarse, a la vez que insistió en que los padres de la víctima le pidieron ayuda. “Yo no la maté”, aseguró. Mientras Gamal Taleb, por la Fiscalía, intentaba imponer una línea interrogatoria, un Wagner visiblemente exitado, entre perdones y yonofuís fue componiendo partes de aquella noche. “Qué gano yo con mentir”, preguntó al aire.
Algunos apuntes
Dijo que fue a cenar con Pavón y el hijo como obligado; que se peleó con su pareja; y que apareció un tal Pirulo. “Yo no puedo hacer todo solo”, interrumpió, y agregó: “Me estaba durmiendo”, reconociendo que había consumido pastillas y cocaína. Siguió diciendo que dejaron al hijo de Pavón en la casa; que fueron a dar vueltas y a comprar droga; y que Micaela iba caminando. “Yo estaba drogado”, agregó, y dijo que obedeció a Pavón.
Contó como la captaron; que los tres se sentaron adelante; y que vio como la estaba asfixiando. “No la pude salvar”, se lamentó, “yo estaba débil”, explicó, y agregó: “me la va a pagar”. “Estoy enojado, estoy recaliente”, confesó, agregó: “Yo me dejé manejar la vida”, y quebró en llanto. Pidió la pena de muerte para él, dijo que todo fue él, y aseguró que quiere que se termine todo. “Te voy a hacer pedazos”, le dijo a Pavón.
Después dijo que fue a declarar por arrepentimiento y a pedirle perdón a todo Entre Ríos, lo cual repitió varias veces. “Yo no sé si abusé o no de ella”, dijo, y advirtió que cuando la “cazaron”, el no podía haberlo hecho solo. Entonces contó como subieron el cuerpo al auto, ya sin ropa, y que lo llevaron al campo. Dijo que fue al lavadero a buscar una pala; que fueron al campo; que Pavón la quería enterrar pero no lo dejó; que el auto se empantanó; que lo sacaron entre los dos; y volvió a preguntar cómo iba a hacer todo eso él solo.
“¿Porqué me ayudó?”, preguntó de repente Wagner, y agregó: “Hay muchas cosas que no me acuerdo”. Reconoció que el Renaul18 era de él; que se lo dio a pagar, y siempre se refirió al mismo como “mi auto”. Dos veces trajo a colación un teléfono, pero no quedó claro a qué se refirió. “Lo hice de corazón”, respondió cuando le preguntaron: “¿Nosotros te pedimos en algún momento que mintieras?”. Le preguntaron si conocía a Sofía Otero o a Micaela Otero, todos se miraron sin entender, y Wagner dijo no conocerla.
Gamal, de la Fiscalía, habló en secreto con la querella. Wagner comenzó a atacar a los defensores y manifestó querer irse. “Me la estoy aguantando, le estoy haciendo caso”, confesó.
A la hora de interrogar la Defensa, Wagner cambió, se puso más agresivo. La mayoría de sus respuestas dejaron de ser concretas, y los defensores se pusieron más inquisitivos. Taleb salió a defenderlo. El reo repitió varias veces a lo largo de este interrogatorio que no se acordaba, y contestó mal, se puso hostil. No recordaba nada del 2017, y alegó que no estaba en sus cabales. “Ahora estoy bien”, aseguró. Pero a los minutos, preguntó: “¿Me puedo retirar?”. El juez le explicó que no podía y lo calmó.
La Defensa continuó y Taleb y la querella reaccionaron y reclamaron. Dijeron que está hostigando al testigo. Los defensores le preguntaron por las violaciones anteriores, y Wagner dijo que fue su hermano mellizo. Desafió a la Justicia a hacer la prueba de adn, las cuales en su momento no hicieron por falta de recursos. “No se acuerda”, repite a las preguntas. Dijo que unos internos le dijeron que Pavón lo mandó a matar. La Defensa se rindió, y el juez dio por finalizado el interrogatorio. “Vine a decir lo que tenía que decir y ya está”, dijo en voz alta antes de ser retirado.
En síntesis, se hizo muy difícil para todas las partes mantener una línea interrogatoria, y casi imposible para la defensa, dejando un saldo de muchas dudas y sospechas.
Otros cinco testigos
Luego de un cuarto intermedio, respondieron preguntas las dos mozas de La Terraza, un policía retirado vecino de Pavón, un policía activo que entonces estaba en Investigaciones, el camionero que fue testigo del secuestro, y un camionero que llevó a lavar su camión al lavadero aquella mañana.
Las mozas relataron aquella cena, aunque no recordaron qué habían cenado. El vecino confesó que esa noche estaba durmiendo y que Pavón era buen vecino. El oficial contó sobre la sandalia encontrada, los allanamientos en que participó, y cómo y dónde encontraron la ropa de la víctima, sus llaves y la otra sandalia. El primer camionero contó que vio el auto con una pierna saliendo por la ventana, y respondió sobre quienes eran sus compañeros de trabajo. Por último, el otro camionero relató que fue al lavadero y Pavón no estaba, que tuvo que llamarlo y lo atendió dormido y fue, y que en un momento había ido la pareja de Wagner buscándolo.
Observaciones
Al cabo de otras casi cinco horas de audiencia, se percibe del trámite lo siguiente:
•A Wagner se lo vio muy exitado, se vio que estaba instruido a responder, pero reconoció que le pidieron que ayude a condenar a Pavón, y se puso muy hostil cuando tuvo que responder a la Defensa.
•La acusación de Wagner dejo dudas y sospechas.
•Nada de lo respondido pudo demostrar la participación de Pavón.
•Se vio que muchas preguntas no pudieron ser respondidas por los testigos citados, mientras que si podrían haber sido respondidas por el entonces jefe de Investigaciones, por el entonces fiscal a cargo y por el entonces dueño del restaurante.
Por último, en la jornada del viernes, los testigos hasta ahora llamados por la Fiscalía parecen haber sido citados por la defensa.
Norman Robson para Gualeguay21


















