Senadores de la Provincia de Entre Ríos, y de interés municipal por el intendente de Concepción del Uruguay y por el honorable Concejo Deliberante de la ciudad.
Escuché ponencias, conversé con docentes, intervine con algunas reflexiones. Les comparto algunos de los conceptos de la Declaración final como para que “pesquen” por dónde andamos:
(…) “El origen de nuestras instituciones educativas obedeció a diversas causas. En algunas oportunidades se debió al deseo de los padres que solicitaron la educación católica para sus hijos; otras reconocen su inicio en el pedido de obispos a congregaciones religiosas, buscando aportar al desarrollo integral de la población, en otros casos muchas escuelas parroquiales nacieron para atender las necesidades educativas en lugares que carecían de ellas, particularmente en zonas pobres. En general, fue el trabajo de sacerdotes y religiosos que junto a las familias pusieron manos a la obra. En comunión, laicos y consagrados con esfuerzo, fe y caridad crearon instituciones educativas católicas con la esperanza de que la escuela fuera un lugar y tiempo de encuentro y evangelización.”
(…) “En tiempos del Bicentenario nos proponemos asumir los siguientes desafíos:
– Fortalecer nuestra identidad de Escuelas católicas evangelizadoras y promotoras del bien común en la sociedad.
– Ser Educadores con sólida formación académica, fe madura y estilo paciente, alegre y cercano para comunicar con gran entusiasmo los contenidos de la fe.
– Afianzar los lazos entre Familia y Escuela para un claro acompañamiento en el desarrollo personal y social de los alumnos.
– Comprometernos con las situaciones de riesgo de nuestra niñez, adolescencia y juventud acompañando, curando y sanando dolencias a la manera de Jesús.
– Favorecer que los estudiantes descubran la unidad de la Verdad, el Bien y la Belleza en las ciencias y las artes, y encuentren a Jesucristo como centro que da sentido a sus vidas.”

















