Todos pertenecemos a alguna comunidad de referencia. Es importante recuperar el patrimonio espiritual de todos y que cada uno lo administre y desarrolle haciendo uso de los diferentes caminos posibles.
Hoy en día la conexión entre lo que es y lo que se hace es cada vez más distante, ya que en el medio, y cada vez con mayor presencia, prima la imposición respecto de lo que se tiene que ser. Esta imposición impide reflexionar y hacerse la tres preguntas universales:
¿Quién soy?,
¿De dónde vengo?, y
¿Hacia dónde voy?
Quien pueda hacerse estas preguntas, se reserva un espacio de reflexión consciente respecto de sí mismo. y de esta forma ejercita su dimensión espiritual. De esta manera resguarda su espiritualidad.
Sergio Bergman

















