En el caso de Guillermo Reynoso, echado de Comedores escolares y encadenado a la Departamental, el responsable provincial del área, Lautaro Azzalini, fue entrevistado por El Debate Pregón, respaldó todo lo actuado, y lo defenestró atribuyéndole un larga serie de inconductas. Como respuesta, siempre encadenado, el extrabajador demostró sus mentiras.
Tal fue así que, livianamente y sin esgrimir documento alguno, aseguró que esta persona “fue echada del Iosper”; que “tiene un historial de mala conducta”; que “ha tenido muchas faltas, en muchos casos injustificadas”; que “no ha sido colaborador en el trabajo”, y que debido a “sus reiterados conflictos” lo tuvieron que trasladar varias veces. De ese modo, no solo defendió lo actuado, sino que lo defenestró lo suficiente como para que no pueda conseguir trabajo en ningún lado.
Por su parte, también dijo que eso no tenía nada que ver con una cuestión política. “Toda la gente que trabaja conmigo en la oficina viene de la gestión anterior”, dijo, y concluyó: “No es algo que queramos hacer con nuestros empleados, pero no podemos dejar que pasen este tipo de cosas”.
Como respuesta a las injurias del funcionario, Reynoso, aún encadenado, solo exhibió ante los medios los recibos cobrados sin descuento alguno, y explicó que solo trabajó en tres escuelas, que todo es fácilmente comprobable.
Norman Robson para Gualeguay21

















