En razón que se suponía que se encontraba encerrado en su habitación, se comenzó a inspeccionar desde el exterior para poder ingresar sin ejercer violencia en sus aberturas, circunstancia que se pudo constatar la existencia de sangre debajo de la puerta.
Ante dicha evidencia, se hizo presente el Fiscal Auxiliar de turno, quien se entrevistó con familiares directos del vecino, los cuales manifestaron que éste, de 45 años, podría encontrarse sin vida en la habitación que alquilaba.
Al ingresar con todos los recaudos legales correspondientes, se observó en el interior de la habitación el cuerpo sin vida del hombre en cuestión, tirado en el piso sobre un gran charco de sangre y con una escopeta a su lado.
Según corresponde, la escena fue resguardada hasta que personal de criminalística realizó todas las pericias, secuestrándose el arma de fuego que se estableció es de su propiedad, interviniendo el médico forense judicial.
De acuerdo a las primeras pericias, la muerte habría sido por autodeterminación a través de un disparo de escopeta en su cavidad bucal.
Por último, se supo que se incautaron dentro de la habitación dos hojas manuscritas donde el vecino habría manifestado que el origen de la triste decisión sería sentimental.
Gualeguay21

















