Según lo indagado por este agente, el dolor se debía a haber ingerido en forma voluntaria distintos tipos de pastillas, no medicadas por un profesional, razón por la cual los médicos de guardia, amen de realizarle los primeros auxilios, intentaron tener la certeza de saber qué tipo de sustancias había tomado, solicitando la colaboración de la paciente.
Ante lo infructuoso de la indagación, y por la celeridad de atender una patología de un evidente cuadro de intoxicación, se acude a las pertenencias personales de Mónica (38), donde se observa que en la cartera con que llego al nosocomio, tenía un frasco con una gran cantidad de comprimidos de todos colores, lo que causo alivio para imprimirle una rápida y efectiva atención.
Pero al mismo tiempo, y con gran sorpresa y susto descubrieron que, además, portaba un arma de fuego, provocando un estado de nervios generalizado, aliviado con la oportuna intervención policial, quien con su presencia mantuvo la calma, pese a la vorágine de la emergencia.
Según destacaron, la asistencia se desarrolló sin contratiempos con las tareas lográndose estabilizar el estado psicofísico de la mujer y determinando que se le realice un lavaje de estómago, dado que no se podía determinar bien qué clase de pastillas habría consumido.
Al mismo tiempo, el oficial interviniente, al corroborar la veracidad de lo narrado por el personal médico, comunica tal situación al fiscal Dr. Pablo Benedetti, el que ordena el preventivo secuestro del arma, por tratarse de una supuesta infracción al artículo 189 bis del Código Penal Argentino, ya que a simple vista la enferma no contaba con ningún tipo de documentación, tratándose de un revolver calibre 32 mm largo, cromado, con cachas de madera y tambor de seis alvéolos, aunque se encontraba sin cartuchería, pero en buen estado de conservación y funcionamiento.
Una vez finalizado el mandato judicial, y la causante se reponía de su endeble salud, se origina la investigación sobre la procedencia del revólver, por lo que se procede a chequear en la base de datos del Registro Provincial y Nacional de Armas, a través del personal de la División Investigaciones, donde para agregar más condimentos al caso, surge que dicho revolver habría sido robado en el año 2008 en un establecimiento rural del Departamento Gualeguay, por lo que dio origen a una nueva pesquisa judicial tendiente a saber porque estaba en poder de la encausada y si tendría responsabilidad en ese hecho contra la propiedad ocurrido hace más de cinco años.
Jefatura Departamental Gualeguay

16 septiembre, 2026 6:35 am/
En la tarde de ayer, el presidente del Emturer, Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos,...
















