En las comunidades parroquiales, más aún en aquellas ubicadas en el interior provincial, la presencia de un cura suele imprimir dinamismo, empuje y proyectos que la revitalizan. O a través de su labor pastoral, brinda apoyo, contención y compromiso a las necesidades colectivas. Así, su tarea no solo que no pasa desapercibida, sino que resulta decisivamente influyente en la vida cotidiana de los fieles.
Por eso no resulta extraño lo que sucede en Gualeguay, aunque cierto es que no es usual: a través de numerosos y diversas notas, la comunidad de San Antonio –patrono de la localidad– elevó al titular de la Diócesis de Gualeguaychú Jorge Lozano, la continuidad del cura Pedro Brassesco. Las muestras de apoyo al “cura periodista” –se desempeñó en distintos medios de comunicación de la provincia previo a su formación de sacerdote– se difundieron al conocerse el traslado dispuesto por Lozano, hacia la comunidad de San José.
Algunas de las notas son reproducidas por El Día de Gualeguay. Una de ellas, firmada por “integrantes de la Catequesis de Parroquia San Antonio”, plantea: “Estamos sumamente tristes por la decisión de monseñor Jorge Lozano. Son muchas las obras apostólicas que se han venido realizando desde que se hizo hace dos años cargo como administrador parroquial. El resurgimiento de los fieles a las celebraciones religiosas, las familias acompañando a sus chicos en caravanas, Vía Crucis de niños, su carisma y la didáctica llevadas a cabo en las misas dominicales dándoles a nuestros chicos la posibilidad de comprender el mensaje de Jesús, pesebres vivientes y tantas, tantas obras apostólicas que se pudieron realizar gracias a su gran apoyo y disposición, siempre con buen trato y servicio a los demás. Muchos serán los proyectos que quedarán inconclusos en nuestra comunidad parroquial dado su espíritu dinámico y comprometido que lo caracteriza, pero que ya no podrá transitar con nosotros; necesitamos de su apoyo y empuje, necesitamos de esa fe y amor a Cristo que irradia y contagia”.
Y en otro tramo añade: “Le solicitamos que revierta esta situación y que deje al padre Pedro Brassesco en nuestra Parroquia”.
Otra nota tiene la rúbrica de “familias” de esa comunidad. “Las familias como responsables directas de la educación en la fe de nuestros hijos, nos sentimos afectados y profundamente entristecidos al conocer el traslado del padre Pedro Brasesco a otra comunidad parroquial. En estos dos años vinculados a la Catequesis nos hemos sentido acompañados y alentados en este nuevo camino. Monseñor Jorge Lozano, como padres solicitamos que usted pastor de su Iglesia escuche nuestro pedido de que el Padre pueda quedarse en la Parroquia, consideramos eso nos demostraría su grandeza y acompañamiento por el objetivo que nos mueve, la formación cristiana en familia”.
Otras notas versan sobre la labor pastoral desarrollada, como razones para pedir por el freno de la medida del traslado.
Cambios
Los cambios de destinos pastorales son medidas habituales, que a inicios de cada año disponen los obispos en cada una de sus diócesis.
En el caso de Lozano, fijó en Gualeguay, que el sacerdote Pedro Brassesco se desempeñará como vicario en Parroquia San José y el padre emérito Francisco Magnano ocupará nuevamente el cargo de párroco.
En tanto que el presbítero Ariel Crettaz cumplirá funciones en la Parroquia Nuestra Señora de Luján, en la ciudad de Gualeguaychú.
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16 septiembre, 2026 6:35 am/
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