Si bien ésta es como en tantas otras de similares características, en esta existe un condimento especial, lamentablemente con síntomas preocupantes para los tiempos que nos toca vivir, sobre todo por las consecuencias presentes y futuras que provoca en nuestra sociedad, ya que más allá del delito propiamente dicho, lo triste es la edad del autor del ilícito.
El precoz delincuente de esta historia, de no tener una férrea contención familiar, seguramente será un caso concreto en el que las autoridades pertinentes deberán encausar la actual conducta desplegada.
Todo comienza cerca de la media noche, de por si una hora inapropiada para este pequeño, momentos en que los empleados de la empresa dedicada a la faena de pollos se encontraban estacionados con sus transportes de carga en la parte trasera del predio para tal fin, esperando el turno para poder descargar.
Al observar la presencia de un diminuto personaje que trataba de agazaparse entre los rodados de gran porte, al parecer con serias intenciones de cometer algún tipo de delito, en especial sustraer de las jaulas las aves destinadas al frigorífico, dieron alerta al Comando Radioeléctrico.
Al llegar al lugar, los uniformados de Comisaría Primera pudieron constatar fehacientemente que un menor estaba con “las manos en la masa, plumas de por medio”, en razón de que con la prolijidad y rapidez de un avezado malviviente, ya había abierto las jaulas para extraer varios pollos, pretendiendo escapar de la escena del hecho sin soltar su tan preciado botín.
Pero ya era tarde para evadir la autoridad policial, ya que el jovencito de 13 años ya estaba rodeado y debió entregarse mansamente para ser trasladado hacia la Comisaría del Menor, donde previamente examinado por el médico de policía, fue entregado a sus progenitores.
Jefatura Departamental Gualeguay

16 septiembre, 2026 6:35 am/
En la tarde de ayer, el presidente del Emturer, Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos,...
















