Pasaron tres años desde que un grupo de skaters decidió reclamarle a las autoridades municipales que necesitaban rampas para crecer como deportistas.
En aquel primer encuentro concretaron la construcción de unas rampas de madera con las que quedaron todos conformes.
Las guardaban dentro del predio del corsódromo y de un día para el otro cerraron el paso al público. Los obstáculos quedaron adentro y los skaters afuera. La madera descuidada se fue destruyendo y algunos chicos dejaron de patinar. Los que se mantuvieron en movimiento siguieron practicando en las plazas y algunas escaleras o “manualeras” que encuentran en las escuelas.
Hoy andan en forma regular unos 30 skaters, en su mayoría niños y adolescentes, que siguen los pasos de los más grandes.
Como sucedió en cada ciudad de la provincia, todos saben que cuando se inaugure la plaza la cantidad de skaters en los primeros meses se triplicará.
Hasta los negocios se potencian con la apertura de un parque porque se venden más tablas, accesorios, protecciones y mucha indumentaria. Si bien el skateshop de Gualeguay cerró sus puertas al público, ahora todos esperan por una reinauguración. Los negocios son muy importantes porque pueden avalar a los deportistas y armar la rueda.
Historias
En esa margen del río Gualeguay recuerdan que el proyecto inicial tenía 1.200 metros cuadrados y estaba diseñado por Martín Pibotto, el presidente de la Asociación Argentina de Skate. Algo pasó en el camino y fueron a buscar a otro diseñador, que se imaginó una plaza de 50 metros de largo por 30 ancho. UNO le escribió al arquitecto que estaría manejando el proyecto de obra, pero nunca contestó el mensaje.
Desde el área de Turismo tampoco respondieron los correos y las llamadas.
Mientras tanto los skaters de Gualeguay están muy ilusionados y esperan que la plaza se realice con los mejores materiales. Una vez que esté lista quedará dentro del “circuito” de ciudades entrerrianas con pistas públicas de skate.
Gualeguaychú, Paraná, Concordia y Villaguay con sus parques extremos, ahora Gualeguay con la plaza. Las minirrampas de San Salvador y Hasenkamp y el malogrado parquecito de Libertador San Martín son los cimientos del skateboarding.
Son estructuras que, con sus defectos y virtudes, se mantendrán en el tiempo disponibles. Ahora, una buena parte de la historia quedará en manos de los skaters que tendrán que generar un campeonato que se corra por toda la provincia.
Hace algunos años Agustín Pratti, de Concepción del Uruguay, reunió a muchos skaters para intentar armar una asociación provincial. Quizás sea el momento de seguir los pasos que se dieron en La Histórica y redoblar la apuesta pensando en un cronograma que ingrese dentro de los programas turísticos.
UNO Entre Ríos
Foto: Luis Gimenez


















