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Gusto a poco


El Presidente de la Nación visitó La Paz y eso, para nada, es poca cosa, pero para quienes estamos en esta a veces ingrata responsabilidad de comunicar, la visita tuvo gusto a poco.

Pasa que esperábamos “más”. No más tiempo, sí más atención. Pasa que La Paz tiene 40 mil habitantes, y en el estadio del Club Independiente apenas entraron mil, pero en Entre Ríos somos un palo largo.
“¿Y qué querés que haga?”, me preguntó un funcionario excitado por la cercanía del Presidente. Simple, para eso están los medios y las estrategias de comunicación: Para optimizar las oportunidades. Para lograr con un mismo esfuerzo (costo) el mayor alcance (efecto) posible.
“Mover” al Presidente de la Nación hasta La Paz, con el enorme esfuerzo que eso implicó, y que no haya sido capitalizado al máximo es a lo que me refiero, y ese es el gusto a poco que dejó su fugaz paso por la norteña ciudad entrerriana.
“¿Y vos que querrías?”, me preguntó. Simple, que quienes manejan la cosa en la Provincia, quienes sean que sean, primero, que entiendan la importancia de la comunicación, y, segundo, que, frente a una oportunidad única, hubieran hecho que se brindara a la prensa provincial 10 minutos y que se sacara fotos con su apóstoles locales durante otros 5 minutos. 15 minutos más, 20 ponele, no hubiesen afectado su agenda.
Acá vale remarcar que los medios provinciales apenas informaron sobre la visita del Presidente, los pueblos apenas se enteraron, y, las redes sociales que dicen manejar no llegan hasta acá.
O sea que, existen algunas cuestiones de estrategia, algunas internas y otras externas, que hacen que Cambiemos no tenga buena prensa y que no llegue a todos los entrerrianos.
O sea, la bajada de Macri a La Paz les garpó, pero muy poco, pues les habría garpado muchísimo más dejando 10 fotos junto a sus diputados, sus senadores, sus intendentes, y sus dirigentes, y respondiendo 10 preguntas a periodistas entrerrianos.
Eso, en cada pueblo, habría disparado ese “miralo a Fulano, junto al presi”, ya que a Macri apenas lo ven por tele, pero a Fulano se lo cruzan en la calle. Del mismo modo, las palabras del Presidente al micrófono de Mengano, su comunicador conocido, sonarían diferentes. “Mirá, sabe que existimos”, dirían las vecinas, y eso no sería poca cosa para una estrategia de campaña.
Por eso creo que privarnos, y privarse ellos, de esos 15 o 20 minutos es una lástima. Creo que esta estrategia duranbarbista, o de quien sea, por lo menos con nosotros, los entrerrianos, con los “problemitas” de comunicación que heredamos, no le sirve a Cambiemos ni a los entrerrianos que lo votaron.
En la Provincia nos hemos fumado políticas de comunicación nefastas (Báez), pero terriblemente efectivas. Tanto que muchos aún luchamos contra ellas, y, si no se preocupa alguno, aunque no resucite ningún fantasma del pasado, lo del 2019 no les va a resultar tan fácil.
Por lo tanto, si los dueños de la pelota macrista piensan que pueden imponer el Cambio menospreciando la comunicación, ellos están al horno y los entrerrianos estamos a las brasas.
Norman Robson para Gualeguay21

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