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Hablemos de Peronismo


Ante la abundante usurpación ideológica encubierta por airadas e infundadas denuncias, y la ausencia de un Peronómetro auténtico, ponemos este pequeño ensayo a disposición de quienes quieran saber al sobre Peronismo.

Medio siglo atrás, en épocas de nuestros padres y abuelos, nuestro pueblo erigió unánimemente a un líder para que lo liberara de la opresión y luchara por su progreso.
Ese hombre es el General Juan Domingo Perón, quien revolucionó pacíficamente nuestro país y reivindicó los derechos del pueblo.
Tal vez previendo que a partir de entonces no serían pocos los que plagiarían su legado y usurparían su ideología al servicio de la oligarquía, el General escribió su legado en las 20 Verdades del Peronismo.
Visionario como todo estadista, el tiempo demostró que el General no se equivocó, y no fueron pocos los que traicionaron, y aún hoy traicionan su legado.
Como prueba de estas traiciones basta leer sus verdades y compararlas con la cruel realidad que vivimos día a día.
En este sentido, vale recordar que, entre las 20 verdades del Peronismo, el General sostiene que la verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y solo defiende el interés del mismo.
Es por esto que Perón dice claramente que el Peronismo es esencialmente popular, mientras que establece que todo círculo político es antipopular y NO es Peronista, ni lo son quienes le sirven.
Tal es así que sostiene que ningún Peronista nunca debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser, pues cuando un Peronista comienza a sentirse más de lo que es, se convierte en oligarca.
Del mismo modo, el General también insiste en que solo existen para el Peronismo los hombres que trabajan, y concibe el trabajo como un derecho y un deber, porque es justo que cada uno produzca, por lo menos, lo que consume.
En términos filosóficos, el concepto nacional del Peronismo establecido por Perón se basa en el entendimiento de que primero está la Patria, luego el movimiento y, por último, los hombres.
En este sentido, el General deja claro que el Peronismo debe entender la política no como un fin, sino como el medio para lograr el bien de la Patria a través de la justicia social y de la unidad nacional, entendiendo que el bienestar del pueblo radica en la felicidad de sus hijos y en la grandeza de la Nación.
De este modo, en la convicción de que un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma, el General crea el Justicialismo como doctrina política, económica y social.
En coherencia con su pensamiento, Perón piensa el Justicialismo como una filosofía de vida simple, práctica, popular, profundamente cristiana y humanista que defiende los derechos del individuo en su contexto común y poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social.
Por último, el General concibe el camino hacia una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana, no a través de la lucha sino de la unión de sus ciudadanos, con héroes pero sin mártires.
Como corolario, otorgándole contundencia a estas verdades, el General Perón cierra diciendo: “No hay nuevos rótulos que califiquen a nuestra doctrina ni a nuestra ideología, somos lo que las veinte verdades peronistas dicen”.
Como se puede apreciar, el General Perón fue bien claro, no solo sobre lo que es el Peronismo y el Justicialismo, sino, también, sobre lo que significa Nacional y Popular.
Como contraprueba de esto, a su regreso al país luego de ausentarse dos décadas, el General, en su discurso del 1° de mayo de 1974, reivindicó todos estos valores y echó de la Plaza de Mayo, por “estúpidos e imberbes”, a los jóvenes montoneros que se ufanaban de peronistas y en nombre del peronismo pretendían instalar el resentimiento y la violencia en el país.
Los montoneros se fueron, pero ese fue el último discurso del General Perón, ya que al poco tiempo falleció dejando un espacio vacío tan grande como grande había sido su figura.
Muerto el General, los montoneros volvieron por lo suyo provocando una de los períodos democráticos más sangrientos de la historia, sobre el cual se justificó otro de los períodos más violentos y sangrientos: la dictadura militar de 1976 a 1983.
Pasaron otros 20 años de aquel discurso y, a partir de los 90s, de a poco, los montoneros sobrevivientes de aquellos años, o sus herederos, comenzaron a volver al poder, proceso que culminaron con los gobiernos de los Kirchner a partir de 2003 y hasta el día de hoy.
Hoy, estos otrora imberbes y estúpidos, en realidad violentos resentidos, usurpan el Partido Justicialista y se autoproclaman Peronistas, pero no logran ocultar su carácter de oligarquía oportunista plena en apetencias mezquinas y egoístas en desmedro del pueblo trabajador.
Hoy, el kirchnerismo, arbitrario usurpador del Peronismo y del Justicialismo, no es más que una moda vacía de contenido intelectual que conquistó al pueblo bajo la fantasía de la inclusión y el progreso, mientras que, a sus espaldas, violaba todos los preceptos peronistas.
Hoy, a días de las elecciones, el kirchnerismo podrá ganar nuevamente las elecciones y, si el pueblo así lo desea, podrá perpetuarse indefinidamente en el poder, pero jamás podrá ser Peronista, ni Justicialista, pues el propio General Perón se ocupó de dejar bien claro que no lo son y cualquier revisión del pasado inmediato así lo puede demostrar.
Seguramente, los Judas intelectuales asociados al negocio de gobernar, acomodados en sus cargos pagos por el pueblo, rápidamente asegurarán que ésta es una interpretación antojadiza y caprichosa de los hechos, y desplegarán una serie de argumentos justificando su avasallamiento sobre los estandartes Peronistas y Justicialistas.
Previendo esto, ponemos a disposición de los lectores las propias palabras del General Juan Domingo Perón.
Apéndice I: Las 20 verdades peronistas
1º) La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.
2º) El peronismo es esencialmente popular. Todo circulo político es antipopular y, por lo tanto, no peronista.
3º) El peronista trabaja para el MOVIMIENTO. El que en su nombre sirve a un circulo, o a un caudillo; lo es sólo de nombre.
4º) No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan.
5º) En la Nueva Argentina el trabajo es un derecho, y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.
6º) Para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista.
7º) Ningún peronista debe sentirse más de lo que es ni menos de lo que debe ser. Cuando un peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
8º) En la acción política la escala de valores de todo peronista es la siguiente: Primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres.
9º) La política no es para nosotros un fin, sino solo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional.
10º) Los dos brazos del peronismo son la justicia social y la ayuda social. Con ellos damos al pueblo un abrazo de justicia y amor.
11º) El peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha. Desea héroes pero no mártires.
12º) En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños.
13º) Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. Por eso el peronismo tiene una doctrina política, económica y social: el Justicialismo.
14º) El Justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.
15º) Como doctrina política, el Justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad.
16º) Como doctrina económica, el Justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ‚ésta al servicio del bienestar social.
17º) Como doctrina social el Justicialismo realiza la justicia social, que da a cada persona su derecho en función social.
18º) Queremos una Argentina socialmente Justa, económicamente Libre y políticamente Soberana.
19º) Constituimos un gobierno centralizado, un estado organizado y un pueblo libre.
20º) En esta tierra lo mejor que tenemos es el pueblo.
“No hay nuevos rótulos que califiquen a nuestra doctrina ni a nuestra ideología, somos lo que las veinte verdades peronistas dicen”
Juan Domingo Perón
Apéndice II: Discurso del Presidente Juan Domingo Perón 01/05/1974
El 1º de mayo de 1974, desde los balcones de la Casa Rosada, el Presidente Juan Domingo Perón, con su discurso, dejó claras sus diferencias con las organizaciones revolucionarias y juveniles, y no se dejó someter por las mismas a pesar de su preponderancia numérica en el acto.
J D Perón: “Compañeros: hoy, hace veintiún años que en este mismo balcón, y con un día luminoso como el de hoy, hablé por última vez a los trabajadores argentinos. Fue entonces cuando les recomendé que ajustasen sus organizaciones, porque venían días difíciles… No me equivoqué, ni en la apreciación de los días que venían, ni en la calidad de la organización sindical, que a través de veinte años… pese a esos estúpidos que gritan…”
Montoneros: “¡Qué pasa, qué pasa, qué pasa, general, está lleno de gorilas el gobierno popular!”
“¡Se va a acabar, se va a acabar, la burocracia sindical!”
J D Perón: “Decía que a través de estos veintiún años, las organizaciones sindicales se han mantenido inconmovibles, y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que durante veinte años lucharon…
Por eso compañeros, quiero que esta primera reunión del Día del Trabajador sea para rendir homenaje a esas organizaciones y a esos dirigentes sabios y prudentes que han mantenido su fuerza orgánica, y han visto caer a sus dirigentes asesinados, sin que todavía haya sonado el escarmiento…”
Montoneros: “¡Rucci traidor, saludos a Vandor!”
“¡Montoneros, Montoneros, Montoneros!”
J D Perón: “Compañeros, nos hemos reunido nueve años en esta misma plaza, y en esta misma plaza hemos estado todos de acuerdo en la lucha que hemos realizado por las reivindicaciones del pueblo argentino. Ahora resulta que, después de veinte años, hay algunos que todavía no están conformes de todo lo que hemos hecho…”
Montoneros: “¡Si este no es el pueblo, el pueblo donde está!”
Comienzan a retirarse las columnas de Montoneros y Juventud Peronista…
J D Perón: “Compañeros, anhelamos que nuestro movimiento sepa ponerse a tono con el momento que vivimos. La clase trabajadora argentina, como columna vertebral de nuestro movimiento, es la que ha de llevar adelante los estandartes de nuestra lucha. Por eso compañeros, esta reunión, en esta plaza, como en los buenos tiempos debe afirmar decisión absoluta para que en el futuro cada uno ocupe el lugar que corresponde en la lucha que, si los malvados no cejan, hemos de hacer…
Compañeros, deseo que antes de terminar estas palabras lleven a toda la clase trabajadora argentina el agradecimiento del gobierno por haber sostenido un pacto social que será salvador para toda la República…
Montoneros: “¡Conformes, conformes, conformes, general, conformes los gorilas, el pueblo va a luchar!”
J D Perón: “Compañeros, tras ese agradecimiento y esa gratitud puedo asegurarles que los días venideros serán para la reconstrucción nacional y la liberación de la nación y del pueblo argentino. Repito compañeros, que será para la reconstrucción del país y en esa tarea está empeñado el gobierno a fondo. Será también para la liberación, no solamente del colonialismo que viene azotando a la República a través de tantos años, sino también de estos infiltrados que trabajan de adentro, y que traidoramente son más peligrosos que los que trabajan desde afuera, sin contar que la mayoría de ellos son mercenarios al servicio del dinero extranjero…
Finalmente compañeros, deseo que continúen con nuestros artistas que también son hombres de trabajo; que los escuchen y los sigan con alegría, con esa alegría de que nos hablaba Eva Perón, a través del apotegma de que en este país los niños han de aprender a reír desde su infancia…
Queremos un pueblo sano, satisfecho, alegre, sin odios, sin divisiones inútiles, inoperantes e intrascendentes. Queremos partidos políticos que discutan entre sí las grandes decisiones…
No quiero terminar sin antes agradecer la cooperación que le llega al gobierno de parte de todos los partidos políticos argentinos…”
Montoneros: “¡Aserrín, aserrán, es el pueblo el que se va!”
J D Perón: “Para finalizar compañeros, les deseo la mayor fortuna, y espero poder verlos de nuevo en esta plaza el 17 de Octubre…”
El General no pudo verlos de nuevo, pues falleció dos meses después, el 1° de julio, pero su ejemplo y sus palabras aún perduran, no solo en las crónicas de la época.
Norman Robson para Gualeguay21

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