Según datos relevados por la red global Teach For All, más de 14 millones de niños y adolescentes están actualmente fuera del sistema educativo en América Latina, a la vez que millones de estudiantes que sí asisten a la escuela no logran alcanzar niveles básicos de comprensión lectora, matemática y habilidades esenciales para el futuro. Frente a este escenario, distintas organizaciones educativas de la región vienen impulsando modelos de liderazgo colectivo y trabajo en red para intentar revertir la situación.
Algunos datos: En Brasil, el 32 por ciento de los estudiantes pobres termina la secundaria contra el 83 por ciento de los ricos. En México, el 40 por ciento de la población no completa la educación primaria. Y, en Argentina, casi la mitad de los estudiantes de tercer grado se ubica en el nivel más bajo de desempeño en lectura.
Algunas experiencias con programas implementados desde esta entidad muestran un impacto concreto en quienes atraviesan estos programas, con mejoras en aprendizajes académicos y habilidades socioemocionales. Al mismo tiempo, comienza a consolidarse en la región una comunidad de docentes, directivos, emprendedores sociales, especialistas y líderes educativos, quienes se encontrarán en septiembre en Latido Latino, en Buenos Aires, en busca de soluciones innovadoras frente a la crisis.
Por último, todos coinciden en que las respuestas deben ser colectivas, desde de las escuelas y los gobiernos, pero articuladas con la sociedad civil, el sector privado y las propias comunidades. Con una región atravesada por cambios tecnológicos, desigualdades crecientes y nuevas demandas laborales, el debate sobre el futuro de la educación empieza a ocupar un lugar cada vez más central en la agenda pública latinoamericana.
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