El 18 de diciembre del año pasado, la Municipalidad le entregó 100 viviendas a igual cantidad de familias, las que pagan por ellas cuotas de 275 mil pesos. No solo que se las entregaron incompletas, sino que no ha pasado medio año y ya abundan los problemas estructurales y en los servicios, mientras el olor a cloacas a cielo abierto invade sus vidas. Como respuesta, falsas promesas o simple indiferencia y, encima, los amenazan para cobrarles.
“Terminó el circo de la entrega y desaparecieron todos”, se lamentan en el barrio.
Aquel día de la inauguración, se peleaban municipales y provinciales por hablar y salir en las fotos. Entre ellos, la Bogdan y Frigerio. Este último hasta se arrogó públicamente la obra de Nación. A los tres días ya varios se quedaron sin agua caliente porque se les rompieron los termotanques. Nadie les dio respuestas y tuvieron que hacerlos arreglar por su cuenta.
Después reclamaron todo lo que faltaba: Luz en las calles, contenedores, accesorios en los baños, aislante en el cieloraso, ventiladores, picaportes, vidrios rotos y hasta las copias de las llaves, entre otras tantas cosas. La respuesta fue que no tenían plata, y que cuando tuvieran solucionarían los faltantes.
Pasaron unos meses, y comenzaron a aparecer las filtraciones, la humedad en paredes y techos, el agua ganándose por atrás,
Entonces los vecinos ofrecieron hacer ellos por su cuenta los arreglos necesarios a cambio de cuatro meses de gracia, pero se lo negaron.
Hoy, abundan los caños rotos, el agua y la caca circulan por las cunetas, en varios sectores es un peligro de noche, y hasta aparecieron víboras. Tal es así que ya ni sienten el olor.
Ahora bien, tan atentos están al pago de las cuotas, que hasta les reclaman cuando están al día, y regularmente los amenazan con juicios si se atrasan en más de dos cuotas.
Sin dudas, entregar algo mal hecho y/o incompleto, y cobrarlo, es una estafa, solo habría que determinar si el estafador fue el constructor o el municipio. Eso sí, está bien claro quienes son las víctimas y que a nadie le importa.
Norman Robson para Gualeguay21


















