La semana pasada se cumplieron nueve años de la inexplicable desaparición de Don Omar Benvenuto. Fue el viernes 27 de octubre de 2017, poco antes de las 20 horas, cuando fue visto por última vez, dejando la casa de su madre, en Gualeguay, hacia un encuentro con alguien. Al día siguiente, siendo que no había noticias, que su celular estaba desconectado, a la noche, avisan a la Policía local, y encuentran su camioneta abandonada en la ruta 12, unos minutos al norte de la ciudad. Se lo buscó, pero no se investigó mucho, y nunca más se supo nada de él. En algún cajón Federal está la causa.
Los primeros datos señalaron entonces que Benvenuto iba solo en su camioneta, que había girado en U para estacionarla prolijamente, que la había cerrado con llave dejando dentro un Nextel que solo usaba en Buenos Aires, que se había desconectado alrededor de las 20:30 horas, y que, según el can de rastro, había cruzado la ruta. Eso fue todo. Pero no se conocieron investigaciones sobre que hizo los últimos días, ni sobre quienes pudieron beneficiarse de su desaparición, ni sobre nada importante.
Dardo Tortul y Agustín Gianini tenían a cargo la investigación, los mismos que no habían resuelto las muerte de Jorge Trezza, empresario financista encontrado muerto unos kilómetros más adelante en abril de 2014. Al igual que en aquel caso, nada se supo. En este caso, como una burla, la causa sigue abierta en manos de la Justicia Federal porque alguien inventó un increíble e inexplicable secuestro.
Norman Robson para Gualeguay21


















