.
En pocos días, una horda de pseudo legítimos representantes del pueblo devolverá su banca, y con ella devolverá la chequera de gastos y el cucharón grande con que se servía de la olla pública. Seguro algunos se reacomodarán al lado de otra olla parecida, mientras que resulta difícil que vuelva alguno a vivir de lo suyo. Por desgracia, la orda que llega no es distinta, sino que viene a hacer lo mismo que hacía la que se fue, y la anterior, y la anterior a la anterior: servir a uno u otro poder, pero nunca al pueblo que la eligió. ¿No será tiempo de repensar todo y hacer lo que deberíamos haber hecho hace mucho?
Norman Robson para Gualeguay21


















