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Mientras la motosierra nunca llegó a Entre Ríos, sí lo hizo la crisis, y eso tuvo su impacto en el empleo en general. El informe del Consejo Empresario Entre Ríos para el año 2024 así lo testimonia. Mientras la caída del empleo privado en la provincia de Entre Ríos es similar a la de sus pares de la Región Centro, mucho nos distancia de aquella, a la vez que el empleo público no solo no se reduce, sino que crece. Una arista de la gestión Frigerio que aún no parece resolverse.
Según el informe, los empleados asalariados formales privados, durante 2024, pasaron de 139.905 a 136.695, un 2,3 porciento o 3.210 empleos menos, mientras que los públicos se mantuvieron o crecieron. En total, pasaron de 88.918 a
89.051, un 0,1 porciento o 133 empleados más.
En términos relativos, el empleo privado cayó de 98 a 95 por cada 1000 habitantes, lejos de los cien de entre 2014 y 2017. Comparado con la Región Centro, Santa Fe tiene 141 cada 1000 y Córdoba 133, lo que significa que Entre Ríos debería aumentar un 40 o 50 porciento para alcanzarlos.
Por otro lado, en términos del empleo público provincial, durante 2024, pasó de 88.918 a 89.051, lo que significa que creció en un 0,1 porciento o 133 empleados. En este sentido, llama la atención que los empleos de autoridades superiores hayan disminuido casi un 20 porciento, en exagerada contraposición con la Legislatura, cuando todos los demás se mantuvieron en niveles casi iguales.
Si bien la planta permanente tuvo una disminución de 358 puestos y el transitorio de 625, los contratos aumentaron en 383 y los suplentes en 733, mientras que, a nivel regional, Entre Ríos tiene 62 empleados públicos cada mil habitantes, Santa Fe tiene 43 y Córdoba, 33.
En el caso de la Legislatura entrerriana, durante 2024, en planta permanente, pasó de 471 empleados a 426, lo que significa 45 menos, mientras que los transitorios pasaron de 10 a 30, y los empleados contratados de 18 a 523. En total, los legislativos aumentaron en 480 empleados, un 96,2 porciento.
En síntesis, la gestión Frigerio, a diferencia del discurso, en 2024 no ha logrado contrarrestar la crisis económica nacional con un desarrollo del sector privado, ni ha recortado uno de los principales ítems del gasto público, y tampoco parece haberlo hecho en lo que va del 2025, razón por la cual la provincia ni siquiera pudo modificar su calificación para un préstamo razonable.
“Ah, pero Urribarri”, dicen, y agregan: “Ah, pero Bordet…”.
Norman Robson para Gualeguay21


















