En contacto con la prensa, una de las hijas del escritor, Leticia Manauta, dialogó con la prensa y se refirió a la ceremonia de sembrar las cenizas de su padre al Gualeguay. “El hecho de tirar las cenizas de mi papá en el Río Gualeguay fue un deseo de hace mucho tiempo; él quería descansar en el Río Gualeguay y creo que el Río, que está absolutamente presente en su obra, es el lugar donde debe estar”, indicó.
Asimismo, indicó que “cuando una persona está lúcida, me parece que es dueña de su vida y de su muerte, él no dijo “Quiero ir al Danubio”, él dijo: “quiero ir a mi tierra” y me parece que esto es absolutamente coherente con toda su vida y con toda su obra. En lo personal, lo alcancé a disfrutar totalmente. A mis amigos, siempre les digo que uno está triste, obviamente pero que mi padre vivió mucho y vivió bien…y murió bien, rodeado de muchísimo cariño. A lo mejor –agregó- él no consiguió otros premios materiales pero no todo el mundo muere con tanto afecto”, recalcó.
Finalmente, expresó que “el Río siempre está, pero nunca es el mismo. Como el viejo era como era, él quiso volver al Río, que es como volver a la vida. Conocemos este Río, veraneábamos siempre en Gualeguay, las vacaciones siempre eran acá, aquí estaban mis abuelos y mis tíos, conocí mi bisabuela, mi papá me enseñó a nadar en el Río Gualeguay y el río era una presencia, ya sea por lo dramático cuando se inundaba o por la cosa festiva cuando uno era niño y pasábamos las navidades en Gualeguay”, señaló la hija del escritor.

















