Los principios de igualdad (equidad) y libertad, se proponen en la axiología junto con la fraternidad. Si no hay plena inclusión de todos, las libertades son para algunos; otros quedan oprimidos en situaciones de las que no pueden liberarse.
Los prejuicios son síntomas del estado del tejido social, de la fraternidad que no se resuelve. Podemos encontrar infinitos indicadores por los cuales no se sostiene la fraternidad cívica.
Vivir en el mismo territorio, sin excluir al otro del destino común, implica fraternidad. Debemos bregar por obtener las condiciones sociales para apoyar la participación de todos y el respeto por todas las diversidades: sexual, religiosa, de género, etaria, de capacidades, de nacionalidad, entre otras.
El eje está en reconocernos como hermanos fraternales y compartir nuestro mismo destino. No hay ninguna posibilidad de ejercer la libertad ni la equidad sin fraternidad.
La fraternidad cívica es la redención de la República.
Rab. Sergio Bergman

16 septiembre, 2026 6:35 am/
En la tarde de ayer, el presidente del Emturer, Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos,...
















