Rectángulo Image

Rectángulo Image

Rectángulo Image

16 diciembre, 2025 12:28 am
Rectángulo Image

La anticultura


Si bien a la gestión cultural de nuestra comuna nunca se le dio mayor atención, tal es así que tenía grado de coordinación hasta esta gestión, sí tiene un objetivo preponderante en el desarrollo integral de una comunidad.

Tal es así que el objetivo de toda gestión cultural es rescatar, preservar y perpetuar su patrimonio promoviendo actividades que consoliden y potencien su identidad.
O sea, incentivar y difundir las actividades culturales propias, como la música, la plástica y la literatura, y conservar la memoria tangible, monumentos y edificios históricos, e intangible, su historia, sus mitos y sus leyendas.
Para eso debe está la gestión cultural.
Ahora bien, esta gestión nacional y popular del Dr. Luis Erro, quien ha delegado la gestión cultural en el Lic. Mariano Dunat, y este en la Prof. Selva Olivera, parece no compartir estos objetivos y centra todos los recursos en la producción de pomposos festivales que poco hacen a nuestra identidad cultural.
Del mismo modo, ni Erro ni Dunat, ni Olivera comparten la necesidad de preservar y perpetuar nuestros patrimonios culturales.
¿Por qué digo esto?
Porque si bien es lindo que artistas del nivel de Abel Pintos o La Mosca se presenten en nuestra ciudad, con solo una mínima porción del dinero pagado a los de afuera nuestros artistas podrían proyectar su actividad más allá del Puente Pellegrini, consolidándose económicamente.
¿Alguien se hace una idea las cosas que se podrían hacer con algo de toda esa plata?
¿Los libros que se podrían editar, los discos que se podrían grabar, las exposiciones que se podrían hacer, etcétera, etcétera…?
Tal es así que hace muchos años que Gualeguay no tiene un libro de historia, como el de Humberto Vico.
Pero no hace falta revisar la antología política local para descubrir que apenas cumplido el primer mes de este año, la gestión cultural de la municipalidad, con tres medidas, demostró su desinterés y desprecio por nuestra la cultura.
Primero mamarracheó, con su estilo de intervención carnavalesca, la histórica locomotora Solís.
Después canceló los contratos de los artistas locales Néstor Medrano, quien realizó el monumento a la memoria, el mural del carnaval (7 metros y escondido), y Julio Saldaña, ambos realizando el faraónico mural en la UP7, cuyo único aporte municipal es un desvencijado andamio.
Por último, retiraron uno de los dos empleados municipales que realizaba tareas generales de mantenimiento y limpieza en la biblioteca popular, a la cual aportan inmorales 400 pesos mensuales.
Todo esto en solo un mes.
¿Alguien se imagina el daño que pueden hacer en un año?
Pero todo esto es más indignante cuando uno escucha que la razón de estas medidas sería el no simpatizar abiertamente con la gestión municipal, o sea, pensar distinto.
Si bien no soy doctor en gestión cultural, mucho menos un culturoso, sí me permito considerar que este proceder atenta absolutamente contra nuestra cultura, le falta el respeto, a la vez que la persecución de artistas y dirigentes comprometidos con la cultura que piensan distinto trae feos recuerdos.
A mi modesto entender, puedo decir que esta es otra clara prueba del carácter represivo-delictivo de quienes lideran esta gestión, y no pude dejar de recordar lo que dijeron Pedro y Pablo…
“Bronca cuando ríen satisfechos al haber comprado sus derechos, bronca cuando se hacen moralistas y entran a correr a los artistas, bronca cuando a plena luz del día sacan a pasear su hipocresía, bronca de la brava, de la mía, bronca que se puede recitar…”
Norman Robson para Gualeguay21